Directora de Área Prof.
ELSA AMNERIS BESSONE
Prov. Córdoba
MAESTRA NORMAL NACIONAL
PROFESORA DE DANZAS FOLKLORICAS ARGENTINAS
Ejerció la docencia en las provincias de Buenos Aires, Chaco, Misiones y
Córdoba, donde se jubiló y está radicada.
Docente de vocación, con el tesón de mejorarse a favor de la niñez, construyendo
hijos para la Patria del futuro que tanto necesita de generaciones equilibradas
y sanas, con ternura de madre y responsabilidad de maestra.
Como profesora de folklore ha colaborado con gran cantidad de instituciones y
establecimientos escolares, presentando espectáculos y conferencias llegando a
tener notable cantidad de alumnos y obteniendo el mejor promedio de su filial.
Correo electrónico:
biblioisescor@yahoo.com.ar
Índice:
La ciencia del
folklore en argentina primeros años
SIGNIFICADO DE LA PALABRA FOLKLORE
INTRODUCCION AL FOLKLORE
IDENTIDAD Y
RAICES (PDF)
Personajes que por algo van pasando a la leyenda
Cooperación Profesora Elsa Bessone
EL HECHO FOLKLORICO, COMO LO RECONOCEMOS
Fenómenos folklóricos
Proyección folklórica
La ciencia del folklore en Argentina. Primeros años.
Alimentos que nutren el
crecimiento y desarrollo de la cultura folklórica Argentina
El folklore no deriva de la naturaleza intrínseca de los bienes o fenómenos.
Nada es folklore por fatalidad de su esencia, sino que se convierte en folklore
debido a una peculiar asimilación cultural, a una típica actitud colectiva
frente a ellos. En consecuencia el folklore debe ser concebido como un proceso,
no como un hecho estático e inmutable. Nada es folklórico por el sólo hecho de
existir, sino que llega a serlo si se cumplen las etapas y condiciones de:
trayectoria, nutrición, crecimiento y desarrollo. Todo esto es cultivo, cultura.
Material de la Biblioteca virtual del Círculo Criollo
Reseña de nuestras
regiones y su contexto folklórico
La Llanura Pampeana, Provincia de Buenos Aires; el sur de Santa Fe, de
Córdoba y de San Luis, y el oeste de La Pampa.
El Litoral: Provincia de Entre Ríos; Corrientes, Misiones y una franja del Este
de Santa Fé.
El Chaco Provincia del Chaco y de Formosa; el Noreste de Santiago del Estero y
el Norte de Santa Fé.
El Centro Norte: Provincia de Córdoba, de las sierras al Norte y Santiago del
Estero, exceptuando el Norte Chaqueño
El Noroeste: Provincia de Jujuy, Salta, Tucumán y Catamarca; Oeste de Formosa.
Cuyo: Provincias de La Rioja, San Juan y Mendoza, Norte y Oeste de la provincia
de San Luis.
La Patagonia: Sur de Mendoza, Oeste de La Pampa, provincia de Neuquén, Río
Negro, Chubut, Santa Cruz y Tierra del Fuego, Antártida e Islas del Atlántico
Sur.
Artículos de interés relacionados
a folklore
El
asado
Comidas Típicas Argentinas
Carta Gauchesca
que el gaucho Martín Fierro dirige a su amigo don Juan Manuel Blanes, con
motivo de su cuadro "Los treinta y tres orientales" ( 1834- 1886 )
Jinete
CARACTERIZACIÓN SINTÉTICA
El folklore gauchesco
TRADICIÓN SIGNIFICADO
TRADICION GAUCHA
CAÑA CON
RUDA MACHO
Refranes de nuestra tierra
Coplas
Se conocen con este nombre a las estrofas formadas por cuatro versos
octosilábicos de los cuales el segundo y el cuarto riman en forma asonante.
Diccionario de términos gauchescos y camperos
DIA DE LA TRADICION
El día de la tradición es el reconocimiento a la
identidad argentina, a través de uno de los personajes más representativos del
ser nacional, José Hernández, quien puso todo su empeño en defender a sus
paisanos de las injusticias que se cometieron contra ellos.
Introducción aL Martín
Fierro.
¿ DONDE SE ESCRIBIÓ EL MARTÍN FIERRO ?
José Hernández comenzó a escribir el Martín Fierro en 1869 en Santa Ana do
Livramento, lo continuó en Montevideo, cuando era periodista en el diario " La
Patria" y lo culminó en Buenos Aires, en el año 1872. La primera edición se
realizó en la imprenta "La Pampa", que estaba situada en la calle Victoria. El
Martín Fierro es una obra integradora, puesto que fue escrito en tres países,
Brasil, Uruguay y La Argentina. José Hernández nació el 10 de Noviembre de 1834
y falleció el 21 de Octubre de 1886. Murió ignorado por los literatos de su
tiempo. Su obra, salió a la luz recién en 1919, cuando Leopoldo Lugones la
declara la Obra Épica Nacional.
El Gaucho Martín Fierro de José
Hernández
La vuelta de Martín Fierro
El Gaucho
Martín Fierro, de José Hernández
Ramón Ayala
Atahualpa Yupanqui
Culturas Nativas
Antes de la llegada de los españoles a nuestras tierras, los territorios
estaban habitados por diferentes pueblos que se desarrollaron a lo largo del
continente.
DIDÁCTICA DEL FOLKLORE
RAMAS QUE ESTUDIA EL FOLKLORE
EL FUTURO DEL FOLKLORE
CONCLUSIONES
MAPA FOLKLORICO
Las regiones de argentina con sus distintas características en sus expresiones
líricas y coreográficas que muchas veces ignoran los limites políticos
provinciales formalizándose de maneras particularmente diferenciadles
DANZAS DE CADA REGIÓN HISTORIA Y COREOGRAFIA
Orígenes de nuestras
danzas
NUESTRAS DANZAS
El
Chamamé
EL MALAMBO
Zamba
alegre
Pericón Nacional
Esta danza tradicional fue en sus comienzos una variante del Cielito, al
igual que la Media Caña. Según algunos autores, una de las variantes del Cielito
de muchas parejas, se bailo con la ayuda de un bastonero al que se le daba el
nombre de “pericón” de ahí que la variante de la danza se llamó Cielito
Apericonado; con el correr de los años, esta forma de bailar el Cielito fue
cobrando importancia y se distinguió de aquél como danza independiente tomando
el nombre de Pericón.
La Vidala
Distintas formas musicales del
Folklore Argentino
La vidalita
La Tonada
La Milonga
La Cifra
La Baguala
El Triste
El Yaraví
La Payada
Payada se llama a la poesía que el payador canta como recitando
EL
FOLKLORE Y LA MODA DEL FOLKLORE
Cooperación Profesor Aldo Bessone
ELEMENTOS QUE HACEN Y ACOMPAÑAN A LA TRADICIÓN Y EL FOLKLORE ARGENTINO,
EL GAUCHO COMO PERSONAJE
El Gaucho
Elementos del gaucho
El Chifle
Rebenque
El desjarretador
La carreta
El Lazo
El Pial
Maneras de pialar
El Sobeo
Las boleadoras
El poncho
Su relación social
La paisana
Actividades del
gaucho
El gaucho y su
rancho
Los muebles del
gaucho
La iluminación
La Vestimenta
La pulpería
Nombre que recibía
el gaucho y su inseparable amigo: el cuchillo
JUEGOS DEL
GAUCHO
INSTRUMENTOS FOLKLORICOS
Leyendas: la flor de
ceibo, Apachetas, las fogatas de San Juan, El ombú.
Leyendas, enriquecedoras y aclaradoras de tradiciones, creencias y
costumbres que con tribuyen a reflejar la vida y espíritu de un pueblo, en
consecuencia enriquecen su folklore.
LAS CREENCIAS
DIFUNTA CORREA
LA LUZ MALA
SALAMANCA
FOLKLORE
CONCEPTO:
Folklore es la ciencia que trata de las manifestaciones
y creaciones colectivas producidas en el pueblo y que en el se arraigan: usos,
costumbres, creencias, mitos, leyendas, dichos, refranes, artes, música, canciones,
danzas, etc.
ORIGEN DE LA PALABRA:
La palabra Folklore fue creada por el arqueólogo
inglés Willians Jhon Thomas, quien la empleó por primera vez en la revista Athenaeum
de Londres el 22 de agosto de 1846. La formó con las voces inglesas “FOLK”,
que quiere decir pueblo, gente, raza y “LORE” que significa ciencia, saber.
Su empleo se ha generalizado universalmente para denominar con ella a la función
de reunir, con destino a las nuevas generaciones inglesas, la supervivencia
literaria del acervo popular en sus diversos géneros. Willians Jhon Thomas y
muchos después de él, han bregado en los demás países por una ciencia del folklore;
no hacen más que marchar sobre un viejo rumbo, sobre una huella que atravesando
el corazón de los siglos, desemboca en nuestros días. La ciencia del folklore
es una realidad tan antigua como la inquietud del hombre por conocer su pasado
y conservar a veces con religiosa prolijidad, la supervivencia de ese pasado
que le atan a una sociedad.
INTRODUCCIÓN
AL FOLKLORE
biblioteca@calle52.com.ar
Nacimiento del Término
Si nos remitimos sencillamente a buscar y querer conocer el término folklore
en cualquier diccionario de uso cotidiano, seguramente vamos a encontrar con
mayor o menor exactitud las siguientes definiciones:
· Folklore m. Folclor.
- Folclor m. Ciencia o conjunto de las tradiciones, costumbres,
canciones o leyendas de un país.
Ahora, nos bastan estas definiciones para conocer el verdadero y amplio significado
del término al que estamos aludiendo. Creo que no.
Hagamos referencia entonces al origen del término.
En 1846, en el diario "El Ateneo" (revista de literatura inglesa)
aparece por primera vez el término FOLKLORE, en una carta firmada por Guillermo
Thoms, más conocido por el seudónimo Ambrose Merton, quien se había interesado
desde joven por los estudios anticuarios. En ella, hace mención de lo curioso
e interesante que era estudiar los usos, costumbres, ceremonias y refranes de
los tiempos antiguos, ya que se estaban perdiendo y "podían salvarse todavía".
Junto a esta carta, imprime Thoms en esta revista, un petitorio a las autoridades
de la editorial para que se le permitiera publicar en dicho diario, antigüedades
literarias a las que denominaba folklóricas.
Continuando con la idea de ampliar la definición del folklore, podemos también
referirnos a aquella tan conocida: el folklore incluye el saber LORE y el pueblo
FOLK.
El pueblo se enmarca en la comunidad que se manifiesta con diferentes grados
de intensidad de expresión y extensión entre los dos polos de una comunidad
puramente primitiva (pueblos no civilizados o sin ciudad) y la civilización
(sociedad masa). El folklore se dedica al estudio de la cultura tradicional
rural y aldeana .
El folklore se representa con mayor pureza en el campo, pero la mayor intensidad
de su vida cultural se da en la aldea o en la villa, alimentados desde este
punto de vista por la ciudad provinciana. Sus últimas manifestaciones aparecen
en la ciudad antigua y en la urbe cosmopolita se va agotando.
Al "FOLK" le son extraños los conceptos y experiencias del progreso,
la patria, el estado, etc. Este proceso de nacionalización es eminentemente
urbanizador y destructor de la autonomía, autosuficiencia regional que desemboca
en la formación social dominada por la uniformidad internacional que se llama
"masa".
El Patrimonio o "lore" Carlos Vega dice que según G. Thoms, el lore
son los usos, costumbres, ceremonias, creencias, etc. Países como Francia e
Italia se unen a esta definición pero incluyen a los bienes materiales. Poco
a poco se va distribuyendo el término folklore por toda América, comenzando
por los EE.UU. y llega en 1888 a la Argentina. Todos los pueblos americanos
empezaron con el "lore" inglés y luego fueron adoptando también lo
material.
De esto último se desprende claramente que al referirnos al folklore no sólo
nos referimos a las danzas y a las canciones.
Augusto Raúl Cortazar (1910-1974), el distinguido maestro, en el tomo V de
la Historia de la Literatura Argentina desarrolló ampliamente el tema Ámbitos
Folklóricos y Literarios y clasificó acertadamente todos los diversos aspectos
del folklore:
-Folklore material:
· Vivienda natural.
- Transporte.
- Artesanías
- Cestería.
- Madera.
- Alfarería.
- Imaginería.
- Alimentación.
-Folklore espiritual:
· Leyendas.
- Festividades religiosas.
- Cultos paganos.
- Celebraciones paganas.
- Celebraciones pagano-religiosas.
- Fiestas institucionalizadas de carácter agrario.
- Supersticiones trascendentes.
- Música y danza.
- Medicina tradicional
Otro dato interesante es el que aporta Bruno Jacovella acerca del fenómeno
folklórico (como para esclarecernos un poco más el conocimiento acerca del término
al que estamos aludiendo).
Según él, el folklore es el patrimonio cultural subsistente por la tradición
y pervive porque hay una especie de fondo creador, que obra en todos los pueblos.
Y agrega, que el folklore concebido como un fenómeno histórico, se originó en
un tiempo y caducará en otro. Cuando la moda reemplaza a la tradición, el pueblo
se vuelve masa. La cultura folklórica desaparecerá no sólo en los lugares que
se industrialicen, sino también donde el comercio lleve los productos industrializados.
Con ésto Jacovella nos hace reflexionar sobre la escasa valoración que tal
vez le demos a nuestro folklore argentino, que por lo tanto no dista mucho de
esa última y acertada apreciación.
Ahora, nos preguntamos alguna vez el porqué de estas actitudes.
Tendremos entonces que remitirnos a los orígenes de nuestro país, haciendo
referencia entonces a una verdad indiscutible: nuestra Argentina ha tenido fuertes
asentamientos inmigratorios, y por ello tal vez carezca de una unidad y de una
fuerte identidad nacional, que caracteriza a otros países de América, con gran
población indígena o negra – México, Perú, Brasil, etc.- que defienden a través
de su educación y planes culturales la inmensa riqueza de su pasado contra toda
una masificación invasora que se importa desde la televisión, la radio, el cine,
los videos, la música, los cantantes, las danzas, etc.. Estaríamos años enumerando
toda esa avalancha cultural que nos quieren imponer y que deja en un plano inferior
a nuestro patrimonio folklórico-cultural argentino.
Algunos caracteres básicos del folklore
· Según B. Jacovella las características
básicas del folklore son:
-la música tiene un sistema tonal, armónico y rítmico y se ejecuta con instrumentos
arcaicos.
-sus danzas reproducen modelos cortesanos vinculados con la ciudad.
-en el patrimonio material hay predominio de elementos neolíticos y paleolíticos.
-la alimentación está basada en el consumo de productos locales domésticos.
-la vivienda es a menudo muy precaria.
-el cristianismo fue tomado, pero en lo espiritual es visible que las supersticiones
representan residuos de las eras primitivas.
· El Dr. Cortazar fue el más
tenaz sostenedor de una lista caracterizadora (aunque haya encontrado diferencias
con Carlos Vega al que le objeta ciertos criterios).
Para que un fenómeno sea folklórico debe ser:
· no sistemático
· anónimo
· no escrito
· funcional
· localizado
· tradicional
· colectivo
· popular
La Tradición
Es un proceso de transmisión directa de por lo menos tres generaciones.
Hay tres clases de tradición:
· Propias del superestrato:
por ejemplo comer pan dulce a fin de año.
- Propias del subestrato rural: por ejemplo un misachicho.
- Propias de ambos estratos: por ejemplo el mate.
La proyección folklórica:
Cuando nos referimos a la proyección folklórica hacemos alusión al patrimonio
cultural (música, artesanías) que toman espíritu de los folklórico, pero que
no se encuadran en lo puramente folklórico por falta de alguna/s característica/s
mencionada/s con anterioridad, ejemplo: las canciones que aparecen en el mercado
como folklóricas, han dejado de serlo desde el momento que tienen un autor,
un sello discográfico que las graba, un grupo de intérpretes que lucra con ellas,
las registra como propias (en el caso de que sean de su autoría), las escribe,
etc.
Lo popular:
Designamos con el nombre de popular a determinadas manifestaciones que surgen
en las ciudades y circulan por todo el pueblo llegando a convivir con lo folklórico.
Son populares las canciones y danzas del
momento o los de reciente importación, que impone la radio, la televisión,
el cine, etc. Son populares ciertos peinados, ropa, dichos, etc.
Lo folklórico, en cambio, es lo tradicional, lo que tiene trayectoria, lo que
es propio del pueblo desde varias generaciones.
Lo popular no necesita tener raíz local nacional, mientras que lo folklórico
sí.
Ejemplos para distinguir entre algo folklórico, popular y tradicional.
-Es Folklórico
Escuchar una baguala.
Técnica para modelar jarros de cerámica.
Vestir de negro como símbolo de luto. (Folklórico y tradicional).
-Es Popular
Escuchar un tema de rock de Charly García.
Escuchar una zamba en cassette o en C.D. (Popular con raíz folklórica).
-Es Tradicional
Casarse de blanco (Tradicional no folklórico).
Comer huevos de chocolate para las Pascuas. (Tradicional no folklórico).
Bibliografía:
· FOLKLORE PARA LA ESCUELA,
Félix Coluccio y Amalia M. Coluccio. (1993 by Editorial Plus Ultra Callao 575
–1022 Buenos Aires)
- CANCIONES, CUENTOS, Y DANZA, Norma Ethel Mainero – Norman
Douglas Monk. (by Landeira Ediciones Av. Andrés Baranda 1187 / 89 (1878) Quilmes
– Buenos Aires – Argentina.
- Extracto de B. Jacovella: publicado en cuadernos del
instituto nacional de investigaciones Folklóricas. (Bs. As. Nº 1, 1960. Pág.
27/48).
EL HECHO FLOKLÓRICO
El hecho folklórico se produce en forma espontánea,
es decir, su gestación y desarrollo no se realiza por un capricho, sino por
la necesidad de traducir un estado de ánimo determinado, que casi siempre es
reflejo de la comunidad. Por lo tanto un rasgo caracterizador del
folklore es que no es nunca privativo del individuo, circunscripto a lo personal,
sino por el contrario colectivo, socializado y vigente.. El origen remoto habrá
sido sin duda, un acto individual; el impulso generador pudo haber sido una
invención, o un descubrimiento. Lo que interesa no es tanto el origen de los
elementos, sino precisamente, el haber dejado de ser manifestación personalizada,
única, para pasar a ser colectiva compartida por todos los miembros de la comunidad.
Hasta ahora la condición “anónima” se considera
imprescindible como rasgo de todo hecho folklórico. Folklore es todo lo que
vive en el vulgo y reviste carácter anónimo, aunque esta concepción parece debilitarse.
El folklore no es estático, se nutre constantemente
con los elementos que la comunidad incorpora a su cotidiano quehacer espiritual
y material.
El folklore es ciencia viva, que se renueva constantemente
y que sus elementos fuera de uso, se convierten en antigüedades.
Todos los fenómenos tradicionales han cumplido
un ciclo vital en la historia del hombre. Los fenómenos vigentes lo están cumpliendo
actualmente y mañana vendrán otros a reemplazara éstos, cuando hayan cumplido
su función. El folklore marcha y evoluciona con el hombre y por lo tanto es
una disciplina viva y activa, en constante movimiento.
El folklore es nacionalista en su esencia, pero
no en sentido discriminatorio. Es nacionalista en el sentido de la exaltación
de los valores espirituales del pueblo, de sus sentimientos e ideas correspondientes
a una región o país. Es el verdadero nacionalismo que trata de establecer el
reencuentro del habitante de un territorio determinado, con los bienes que constituyen
los cimientos de su historia espiritual y soc ial.
Carlos Vega lo sintetizó sabiamente: “Nada hay
más regional que el folklore, nada hay más universal que el folklore”. Son universales
los elementos, son regionales las combinaciones.
Dicho en otras palabras: los elementos, canto,
música, melodía, ritmo, corresponden al patrimonio de todos los pueblos, pero
cada pueblo tiene una forma determinada de combinar esos elementos y esto es
lo que da origen a un folklore característico: regional, nacional, universal,
etc.
TRADICIÓN
Es el conjunto de dones, que una edad entrega a
la que le sucede para que ésta a su vez los trasmita a su inmediata venidera
y de este modo por los tiempos de los tiempos.
Tradición equivale a continuidad en el tiempo y
en el espacio. No hay pueblo por desventura y mísero que sea que carezca de
tradición, ella encierra la fisonomía de la vida íntegra de un pueblo.
La tradición es el factor que une diversas épocas de la sociedad, no importa
que ella hable de períodos angustiosos, de pobreza, de pesadumbres. Los pueblos
que no se conocen así mismos, por ignorancia o apatía, nunca tendrán definida
personalidad, pues no pueden trasmitir de una época a otra lo que no conocen
ni sienten. Carecen de espiritualidad.
En nuestras escuelas no se cultivan los elementos
folklóricos, a pesar del, enorme poder de sugestión que tiene en los niños,
todo lo que se refiere a la literatura folklórica. Se han generado sobre modelos
del Siglo de Oro español introducidos al Río de la Plata por conducto de la
colonia.
El gaucho no fue ajeno a esta influencia, pero
creador por excelencia no fue difícil que creara formas similares por pura intuición.
Por lo que atañe a nuestra Argentina, es oportuno decir que la preocupación
de conservar y estudiar las manifestaciones populares en nuestro país, no es
consecuencia del movimiento romántico, sino del sentido nativista de la Revolución
de Mayo.
Este gran impulso llegó de la gesta libertadora,
largamente elaborada por los criollos.
DIDÁCTICA DEL FOLKLORE
El folklore en la escuela primaria debe tener un
carácter confirmatorio, embellecedor ser fuente de emociones y por lo tanto,
educativo, fecundador, de nobles sentimientos y de virtudes cívicas. El valor
didáctico del folklore es amplísimo, siendo un valioso auxiliar en distintos
campos, como en el estudio del: Lenguaje, Historia, Geografía, Naturaleza, etc.
Pero su campo amplio e inagotable es sobre todo
el canto, la poesía y la danza.
Los maestros han captado esta onda hace ya mucho
tiempo, pero como se dijo anteriormente es necesario capacitarlos para eficacia
de su quehacer.
Aquí en este país donde se está forjando la resultante
de la fusión de tan diversas razas, debemos aunar esfuerzos por conseguir que
la escuela complete esta finalidad, para que el niño ame más a su tierra.
RAMAS
QUE ESTUDIA EL FOLKLORE
El folklore debe estudiar todas las manifestaciones de la cultura tradicional
del FOLK .Presupone en el investigador, la más absoluta libertad de indagación
y estudio a través de los campos de las ciencias que en cada caso ofrezcan su
auxilio. Entre estos campos, se encuentran factores como el étnico, que representa
las ideas y costumbres ancestrales de la raza, la herencia, cuya prolongación
y actividad se refleja en la vida de los habitantes.
El factor social, que tiene influencia directa en la formación de los bienes
a- través de las exigencias de la vida y de la manera de vivir del pueblo, estrechamente
ligado al aspecto económico.
El factor religioso representado en la gravitación de las creencias y supersticiones.
El factor geográfico, que denuncia la influencia del paisaje, del suelo, de
la perspectiva circundante sobre el hombre.
El factor climático, y meteorológico representado por las variaciones de la
temperatura; la preponderancia de las lluvias, de sequías o de viento que influyen
sobre el sistema nervioso del hombre, fenómeno que repercute en su carácter.
El factor astronómico, para sondear las posibilidades de explicación de un
mito astral.
En resumen, el folklore estudia ciencias afines y otras auxiliares como: Etnología,
Sociología, Geografía, Historia, Zoología, Botánica, Astronomía, etc.
FACTORES QUE DETERMINARON LA FORMACIÓN DE NUESTRO FOLKLORE
En el siglo XIX al conjuro de la ideología romántica, un verdadero torrente
bibliográfico, señala la culminación del gusto colectivo hacia lo popular y
tradicional.
Se creó un clima de interés y de simpatía hacia lo rústico y espontáneo.
Lo legendario y anónimo; reaccionando así contra los excesos del frío intelectualismo
de la era neoclásica. Esta atmósfera propicia preparó el advenimiento del folklore.
Otras circunstancias favorecieron este impulso inicial. Fueron las exploraciones
en el mundo colonial que los países europeos expandían y consolidaban.
FUTURO DEL FOLKLORE
Es evidente que el folklore necesita ser estudiado con más atención. No se
trata de un mero pasatiempo, de una moda, de un fenómeno nostálgico y sentimental
en relación con el pasado. Se trata de una ciencia, una ciencia nueva cuyas
proyecciones todavía no han sido suficientemente estudiadas. Desde que
la ciencia tomó cuerpo se han escrito y se han adaptado muchos métodos para
estudiarla.. Pero un hecho se mantiene claro; es la”ciencia del pueblo”; y el
pueblo considerado masa o comunidad, crea expresiones que la determinan.
Los hechos folklóricos no están aislados, sino en estrecha conexión funcional
y por lo tanto deben estudiarse todas las cosas y relaciones dentro de la comunidad.
Son elocuentes las relaciones de los símbolos, mitos, danzas, etc., que se repiten
en los bienes materiales: vivienda, vestido, adornos. En cada caso cambian los
detalles; es cierto, pero la regla nos dice que la relación troncal es una verdad.
Un autor llama a esto el método funcional aplicado al estudio del folklore
y abre con ellos nuevos caminos para el estudio de esta ciencia muy especialmente
en el campo psicológico.
CONCLUSIONES
Las ideas, conceptos y aportaciones expuestas, ratifican la importancia actual
del estudio del folklore como ciencia antropológica.
Es parte del estudio del hombre y en los momentos actuales es necesario estudiar
integralmente al hombre para conocer la naturaleza de sus reacciones.
La frase de Platón: “Conócete a ti mismo”, sigue teniendo validez a pesar de
los siglos transcurridos, pero las circunstancias le exigen mayor amplitud.
Conocernos a nosotros mismos y conocer a los demás interesa a todos: estadista,
maestros, estudiantes, obreros, etc.
A esta altura debemos creer que el folklore es algo más que ejecutar elementos
típicos, cantar aires nacionales y digerir suculentos asados. Hasta ahora se
hizo folklore de superficie. Ahora se impone hacer folklore de profundidad.
En nuestras escuelas no se cultivan los elementos folklóricos, porque el maestro
no está capacitado para trasmitir a los niños dichos elementos. La vinculación
con el folklore debe comenzar desde los cursos mismos de la Escuela Normal.
Allí es donde un folklorólogo consciente de su misión pedagógica dará a los
estudiantes un verdadero curso para que luego ellos, en posesión del grado puedan
con capacidad y espíritu propicio reunir y seleccionar materiales para
incluirlos en la carpeta didáctica distribuidos en las distintas materias del
programa.
Mientras la escuela normal carezca de un especialista, los maestros que salgan
de sus aulas tendrán que valerse de su propia iniciativa o de los consejos de
un técnico ocasional para colocarse a tono con el movimiento de la cultura tradicionalista
que avanza ya en forma decisiva.
Se trata de poner a salvo las reliquias de la tradición nacional, amenazadas
por la indiferencia y el olvido y de trasmitirlas a las generaciones nuevas,
las cuales han de recobrar sin duda, el calor y la vida que tuvieron y que merecen
tener en el alma de los argentinos.
Se hace un llamado ferviente a la voluntad de todos para que trabajen con entusiasmo
en una obra cuya responsabilidad y honor a de corresponderles en gran medida.
----------------------------BIBLIOGRAFÍA-------
Ø AUGUSTO RAÚL CORTAZAR
Ø LÁZARO FLURY
Ø CARLOS VEGA
Ø ISMAEL MOYA
CAÑA CON RUDA MACHO
En toda la región del nordeste de la Argentina, que incluye las provincias
de Corrientes, Chaco, Misiones, norte de Santa Fe, y gran parte de Entre Ríos,
se cumple el rito de beber "CAÑA CON RUDA MACHO", todos los 1ro. de agosto.
El preparado, para combatir males que podrían venir con este mes, se prepara con
anterioridad y debe beberse ese dia.
En esta área guaranítica se producían grandes lluvias en esta época del año,
agregando el frío estacional, provocaban enfermedades, algunas epidemiológicas.
Muchas aldeas se diezmaban a causa de las pestes. Los chamanes elaboraron el
remedio consistente en mezclar hierba con licores, del cual debía beberse un
trago al comenzar la estación de las lluvias.
El encuentro de culturas, generó el predominio de la conquista cambio los
componentes, llegando a nuestros días tal como se la conoce
Preparación: Dos son los ingredientes: La Ruda Macho planta de intenso aroma,
existe ruda hembra de hojas pequeñas y tupidas y la ruda macho de hojas grandes,
es esta la que se usa en la preparación y la caña que se compra en los
comercios.
En la botella se introduce las hojas o ramitas de ruda, y se la tapa muy bien y
e la guarda en un lugar fresco, para su maceración, y ser tomada el 1ro. de
agosto.
El 1ro. Según la costumbre, una persona recorre las casas convidando el brebaje.
Mapa
Folklórico Argentino
www.agrobit.com.ar/.../ folklore/FO000007fo.htm
Nuestro país ofrece en su deleitado territorio,
distintas características en sus expresiones líricas y coreográficas, que muchas
veces eluden los límites provinciales, formalizándose de esta manera, zonas
que fácilmente podemos diferenciar y clasificar, sin temor a equivocarnos.
También debemos tener en cuenta, las influencias
que recibimos de los países limítrofes, cuyas manifestaciones populares evaden
la frontera geopolítica y conforman un todo, en cuyo contenido podemos hallar
la misma idiosincrasia.
Norte
Comprende las provincias del noroeste. En las septentrionales,
el Altiplano boliviano continúa por nuestra Puna y es marcada su influencia,
especialmente en los instrumentos aerófonos, que sólo cambian de nombre según
la región o el país; también tiene amplia difusión el charango, una guitarra
americana por excelencia. La baguala se acompaña con caja, siendo lo más tradicional,
junto con el carnaval y los carnavalitos. Un poco más al sur, en la zona cordillerana,
imperan las vidalas catamarqueñas y las chayas riojanas. Si bien tradicionalmente
la expresiones líricas han tenido carácter solista, desde hace tiempo se han
impuesto la formación de conjuntos de cuatro voces, con tres guitarras y bombo
y, últimamente, la incorporación de otros instrumentos no convencionales.
La zamba a pasó a ser la más difundida y la más
elegida por los intérpretes, expandiéndose por todo el país.
Litoral
Comprende la Mesopotamia (Entre Ríos), Corrientes
y Misiones), parte de chaco y Formosa y norte de la provincia de Santa Fe. Es
también de destacar hacia el norte, la influencia de las expresiones populares
del Paraguay, siendo ésta una de las zonas de donde el idioma ancestral e ha
mantenido a través del tiempo: el guaraní. El río Uruguay transporta desde el
interior uruguayo -muy similar al entrerriano- el sobrepaso, que en nuestra
provincia se transforma en chamarrita, la especie que la identifica. pero, en
toda la zona impera el chamamé, especialmente en Corrientes; en cambio, curiosamente,
cruzando el Uruguay, el sur del Brasil ofrece más puntos comunes con lo rioplatense,
si bien en los instrumentos hay similitudes con la zona lindera. En Misiones,
la tradición de colonias europeas ha puesto de moda el chotis y nuevas expresiones
como la kolomeika y, como ritmo de frontera, el gualambau. De todas maneras
los d mayor fuerza, en ese orden, son el chamamé, el rasguido doble, la chamarrita
y el valseado, aunque también la polca y la galopa.
La forma interpretativa más tradicional es el dúo
y los instrumentos de más uso son: el acordeón (también a piano), el bandoneón,
la guitarra y lo fue -hoy casi en desuso- el arpa india.
Centro
Comprende fundamentalmente Santiago del Estero,
la otra zona de país en donde la lengua original, el quichua, mantiene su vigencia,
especialmente en Saldavia y toda su zona circundante. La vidala en voces solistas
a dúo, ha sido desplazada paulatinamente por las chacareras (en todas sus formas),
los gatos y los escondidos. La zamba, más lenta que la salteña carpera, es también
elegida en el repertorio de la mayoría de los interpretes, que optan acompañarse
con la guitarra y los instrumentos más típicos de la región: el bombo y el violín.
Los cordobeses, por su parte, un tanto huérfanos de expresiones regionales,
han adoptado la la jota y al gato con el agregado de "cordobesa" y
"cordobés", respectivamente. También, los valsesitos serenateros evocan,
casi siempre, un pasado no muy lejano.
El malambo, expresión coreográfica exclusivamente
masculina, se presenta individualmente o, en ocasiones, en contrapunto. Es como
al zamba, menos repiqueteado que en el norte, pero diferente de la versión del
sur, en donde el repiqueteado no existe.
Cuyo
Comprende la provincias de Mendoza, San Luis y
San Juan. Existen vías de comunicación, a través de la cordillera, con Chile.
Es otra de las zonas en donde impera el canto a dúo, si bien el carácter de
solista no se ha abandonado, especialmente por parte de las tonaderas, intérpretes
`precisamente de la especie más difundida y representativa de la región: la
tonada, forma lírica que casi como excepción, no tiene coreografía. Junto
con ella, la cueca, el gato y los valses son las de mayor divulgación. Los intérpretes
se acompañan con guitarra, requinto cuyano (otra clase de guitarra americana)
y, cada vez en menor medida, por arpa. La tonada tiene en su parte final, una
estrofa de improvisación, casi dedicada al dueño de casa, o aquien se quiere
homenajear. La cueca, invita al tradicional "aro, aro", expresión
con la que se interrumpe al cantor, en la segunda parte de su interpretación,
para que -luego de los tragos con que se lo invita- vuelva a comenzar la canción.
Rioplatense
Conocida vulgarmente como sureña. Denominada de
esta manera por la proyección que tienen distintas formas populares en ambas
márgenes del Plata.
El territorio comprende la pampa húmeda bonaerense,
la provincia de La Pampa, el sur de Santa Fe y Entre Ríos y, escasamente, el
sur de la provincia de Córdoba. Lo más tradicional, aún vigente, lo constituye
el denominado contrapunto. Lo hacen por medio de distintos ritmos regionales,
dentro de los cuales se destaca la milonga; aun cuando otras especies -que ya
han caído es desuso- pueden sumárseles, como el vals, la cifra y el triunfo.
Todos estos ritmos son los más utilizados por los cantores populares de la zona;
usualmente solistas, que se acompañan con la guitarra.
Región Patagónica
Comprende la parte austral del país, desde el río
Colorado hacia el Sur. En realidad las expresiones regionales han sido tomadas
de los rituales aborígenes, especialmente de los mapuches.
Danzas rituales, como el loncomeo, son acompañadas
por instrumentos indígenas y, convencionalmente, guitarras. El género está en
completa evolución y alguna de sus referencias, especialmente de éste, ha sido
adoptado por conocidos intérpretes.
NUESTRAS DANZAS
Cuando los españoles llegaron a América, trajeron
danzas que se bailaron en la Madre Patria y otras que sin ser de origen español
las habían adoptado. Lo curioso es que aún los historiadores no se han puesto
de acuerdo en el porque se acostumbraba a bailar ciertas danzas en unos virreinatos,
y otras en otros.
Ya al comienzo del siglo XIX, y sobre todo después
de la revolución e independencia, los criollos tomando algunos elementos de
las danzas españolas y europeas fueron paulatinamente creando nuevas danzas
o acriollándolas, comenzando a bailarse a la manera del país.
Los indígenas tuvieron poca influencia en la formación
de nuestro folklore.
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Danzas Folklóricas Argentinas |
| La cultura es unidad profunda entre lo recibido y el espíritu.
Así, lo que llega al folklore, es lo íntimamente incrustado en el
alma popular, lo decantado, lo acendrado. Todo lo cual tiene a la
postre un sello, un cuño, que denota la incorporación; la fisonomía
física típica, inconfundible, de cada expresión folklórica. En esto
reside "lo nuestro" y no en la procedencia de sus elementos.
La clave estará dada por su asimilación funcional a una cultura típica
y característica, ya sean aquéllos heredados o imitados y no sólo
por su procedencia local. |
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Augusto Raúl Cortazar |
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EL
MALAMBO
Esencialmente, la danza en que ejecutante solo, hace con los pies, una serie de
pequeños movimientos llamados mudanzas.
El malambo no consiste en un zapateo de cualquier clase. La acción de zapatear
puede ser complementaria del juego de brazos y manos, por ejemplo: bailarina
española o un simple golpeteo rítmico sobre el piso. Nada de eso es el Malambo
argentino. Dará que un zapateo pueda recibir este nombre es necesario que
produzca mudanzas en serie.
La atención del bailarín y la de los espectadores se concentra en los pies.
Luego esta el contrapunto de zapateadores, una variante de este malambo es la
que presenta tres o mas bailarines en sucesión, cada uno baila hasta que agota
su repertorio y por resultado se distingue el que ha presentado mayor número de
mudanzas o el que hizo las mas complejas y originales. Esta variante se conoció
en la Llanura Pampeana y en las provincias de Santiago del Estero, Tucumán y
zonas vecinas.
Historia
Es danza extinta la competencia no se limitaba. En la región Pampeana solían
atarse un cuchillo en cada pierna y en tanto hacían los movimientos, producían
acompasados golpes por entre choques de los cuchillos otras veces, para crearse
dificultades, limitaban cada cuatro cuchillos los filos hacía adentro, el
pequeño cuadro en que bailaban o cuatro velas las cuales iluminaban los
movimientos y creaban el compromiso de no apagarlas o derribarlas. El mérito del
danzante era mayor si afrontaba el cotejo sin quitarse las espuelas.
Para todo esto se estipulaba un juez y cruzaban apuestas, la forma regular
consistía en la simple exhibición de mudanzas pero a veces se convenía en que
cada bailarín debía reproducir las mudanzas que le presentaba el contrario.
Ventura Lynch dice: ¨malambo es el torneo del gaucho cuando se trata de lucir
sus habilidades como danzante¨.
Dos hombres se colocan enfrentados las guitarras, inundan el rancho de armonías,
un gaucho da principio después para y sigue su antagonista y así
progresivamente, muchas veces la justa dura de seis a siete horas.
En Bragado en 1871 vimos un malambo que duró casi toda la noche constando de 76
figuras diferentes por cada uno de los bailarines.
En los populares circos porteños el malambo fue número de equilibristas es decir
que lo danzaron en la cuerda.
El diario de la Tarde anuncia el 19 de Noviembre de 1840 que Gervasio Masías
bailará el malambo en carácter de paisano y repite el aviso el 9 de Agosto de
1839
¨ El beneficiado que es el mismo Masías bailará el malambo con espuela, chiripa,
etc ¨.
Manual Bilbao publicó en la prensa en 1932 nos presenta a Juan Manuel de Rosas
bailando un malambo personal. Nuestra danza se conoció también en Chile y Perú.
En fin , el malambo danza individual, se bailo en gran parte de la Argentina,
existió en el Perú donde seguramente tomo su nombre y se reconoció en Chile
donde el rotulo se conserva adherido a una danza de pareja.
Origen:
Las danzas individuales son con las colectivas las primeras danzas humanas.
En el trance de la pubertad danzaba solo la mujer aborigen para conquistar los
beneficios de la fecundidad, danzaba solo el hechicero para conjurar la
adversidad.
Hoy no son abundantes las danzas individuales debido a la creación de danza de
pareja.
Una de las formas que ha llegado hasta nuestros días en algunas poblaciones
peruanas, es individual y de competencia: ¨ dos hombres frente a frente zapatean
alternadamente hasta que uno se da por vencido.
Esta es exactamente la del malambo pampeano.
Música:
La primera versión musical del malambo fue publicada por el mismo Ventura
Lynch en 1883.
Lo esencial de la música del malambo en u esquema rítmico de seis unidades por
compás.
En la región de Tucumán se añade al bombo o a las guitarras un breve tema
infinitamente repetido en le llanura oriental, el malambo se baila únicamente al
son de una o mas guitarras rasgueadas.
El rasgueo criollo puede utilizar el punto clásico por instantes pero
generalmente obtiene el sonido por su especial manera de punteo.
Colocase sobre las cuerdas la mano cerrada, el puño se aplica a la cuerda no a
la yema sino al revés la uña la primera falange, y la aplicación varia desde el
deslizamiento pleno, de frente hasta el de perfil.
Cronología:
No hay dificultad en ¨ poner ¨ el malambo dentro de los términos del siglo
XIX en la campaña pampeana o las zonas del centro y del noroeste. Estos límites
pueden extenderse a las dos últimas décadas del siglo XVIII y a las dos primeras
del XX.
Es danza ruda pero sobria. De ningún modo pueden aceptarse, sin alterar su
estilo los saltos violentos, las contorsiones desgobernadas y los movimientos
acrobáticos. La mesura es su característica tradicional en la Argentina.
Carlos Vega, Bailes Tradicionales Argentinos, El Malambo, El Solo Ingles, La
Campana.
PROYECCIÓN
FOLKLÓRICA
Los hechos o fenómenos folklóricos, para ser considerados como tal, deben
reunir una serie de condiciones: anonimato, tradicionalidad,
haberse transmitido en forma oral, funcionalidad,
vigencia colectiva en la comunidad folklórica, etc. Por lo
tanto, no son folklóricas ciertas manifestaciones culturales, literarias,
coreográficas, musicales, poéticas, pictóricas y otras que frecuentemente
son confundidas con aquéllos. Pero, sin ser folklóricos, se apoyan y nutren
de los fenómenos que sí lo son, los recrean. Es decir, se trata de hechos
culturales basados en la modificación del fenómeno folklórico, a los que se
les da el nombre de proyecciones folklóricas, las
cuales surgen como consecuencia de la evolución de los pueblos y se registran
con más frecuencia en las grandes ciudades.
Tanto los hechos folklóricos como las proyecciones folklóricas no establecen
un orden de jerarquía en cuanto a su importancia, pues se trata de dos fenómenos
claramente diferenciados, no comparables. Pero sí puede afirmarse que la proyección
folklórica es tanto más trascendente, cuanto más se afirme en
el hecho folklórico, respetando su plataforma de sustentación, pues tratándose
de una recreación, élla compromete al artista, al coreógrafo, al músico, al
poeta, a no deformar inescrupulosamente el hecho que toma.
Se define proyección folklórica como la expresión
de fenómenos folklóricos producida fuera de su ambiente natural y cultural,
por obra de personas determinadas o determinables que se inspiran en la realidad
folklórica, cuyo estilo, formas, tipos o carácter trasuntan y reelaboran en
sus obras, destinadas al público general, preferentemente urbano, al cual
se transmiten por medios técnicos, mecánicos e institucionalizados, propios
de la civilización en vigencia, manifestándose ya en el plano de la creación
artística (literatura, música, danza, artes plásticas, teatro, cine, televisión,
etc.) ya en el campo de la industria (tejeduría, cestería, platería, etc)
ya de la moda, la enseñanza, etc.
Son ejemplos de proyecciones folklóricas, en Argentina,
en el orden musical La Misa Criolla y la Cantata Sudamericana;
en literatura, algunas de las páginas de El País de la Selva , de
Ricardo Rojas, el Martín Fierro de José Hernández; en la pintura,
la mayoría de las telas de Bernaldo de Quirós; en la poesía los versos de
Jijena Sánchez y de Coronel Lugones; en el teatro La Difunta Correa;
en la danza las creaciones a través del ballet de "El Chúcaro",
etc. En lo relativo a la proyección industrial, la producción con telares
de fábrica, de ponchos, matras, chalinas, etc.
EL
CANDOMBE
1. Historia
El candombre es supervivencia del acervo ancestral africano - de raíz
bantú - traído por los negros llegados al Río de la Plata. Desde el punto
de vista social es una pantomima de la coronación de los reyes congos, imitando
costumbres de los reyes blancos. Desde el punto de vista religioso constituye
un auténtico sincretismo entre la religión bantú y la católica.
La palabra candombe aparece por primera vez en una crónica del escritor
Isidoro de María (1808-1829).
El término es genérico para todos los bailes de negros.
En una etapa de la música afro - que abarca precisamente la formación del
candombe - el negro enriquece su baile con figuras de contradanza,
cuadrilla y con otros elementos coreográficos asimilados hábilmente del blanco.
Fue el candombe que se gestó hacia fines del s XVIII en el Uruguay y que luego
legara sus personajes característicos y el tamboril.
Languideció hacia 1870 y antes en la Argentina.
Las fiestas africanas - entre libertos y esclavos - comenzaron en Buenos Aires,
en la misma época que en Montevideo, realizándose en ranchos construídos en
baldíos o en terrenos cedidos por los amos. En barrios típicos donde predominaba
la población africana, se agrupaba la gente del tambor: San Telmo,
Monserrat, la Concepción y Santa Lucía. Allí se reunía gente de todas las
edades y clases sociales para ver bailar y cantar a los negros (fue la diversión
predilecta de Manuelita Rosas, su madre y del propio Juan Manuel de Rosas).
El candombe en Buenos Aires fue decreciendo paralelamente con la extinción
de la raza negra, diezmada por las guerras y epidemias, la falta de apoyo
de Rosas, a partir de 1852 en que fuera derrotado en Caseros y la inmigración,
que desplazó a los negros del servicio doméstico, de los oficios artesanales
y también de los puestos callejeros.
El instrumento que nos legó, el tamboril, habría sido llamado - en época de
la colonia, en el Uruguay - tangó por los africanos recién llegados,
tal vez imitando el sonido del parche al ser golpeado sucesivamente por la
mano y el palillo.También llamaban así a las danzas que bailaban y a los lugares
donde lo hacían.
2. Indumentaria
Mujeres
Algunas se vestían con ropa en desuso de sus patrones, entonces llevaban vestidos
de gala, con moños, cintas de vivos colores, otras con enaguas de bayeta,
faldas de tonos tropicales, blusas de muselina, peinetones calados o pañuelos
de colores chillones rematados en dos puntas sobre la frente. Por lo general,
descalzas. También se adornaban con prendedores de pedrería, largos collares
y aros.
La Reina: vestido de miriñaque, almidonado y corona de papel pintado.
También se llenaba de anillos de pedrería y relucientes dorados.
Hombres
Chiripá, pantalones o calzón corto de tela rayada, un ponchito o chaqueta
de bayetón, bota de potro o tamangos (algunos, descalzos).También usaban
CLASIFICACIÓN
DE LAS DANZAS
TEORÍA
COREOGRAFIA
Es el arte de la danza, además el conjunto de figuras que
forman el total de una danza.
FIGURA
Son las distintas formas coreográficas de una danza. Ejemplo:
vuelta entera o giro.
DENOMINACIÓN
Es el nombre que se le da a cada figura como: vuelta entera,
avance o retroceso, cambio de esquina derecha con giro, zapateo y contorneo.
DIRECCIÓN
Se refiere a que lado debe realizarse cada figura : izquierda,
derecha,al frente, atrás.
Ver coreografía de bailecito, zamba y cueca
(formato word compimido)
Ver coreografía de el gato, chacarera y chacarera doble (formato word compimido)
Ver coreografía de el cuando, el escondido y el triunfo
(formato word compimido)
Ver uso del pañuelo
(formato word compimido)
Ver el zapateo
(formato word compimido)
Reglas de oro Para bailar bien nuestras danzas
ELEMENTOS QUE HACEN Y ACOMPAÑAN A LA TRADICIÓN Y EL FOLKLORE ARGENTINO
ARTE GAUCHO
Compilación y armado : Sergio Pellizza
Este suelo que habitamos aún nos mantiene en pié
y con la energía suficiente para alzar la voz en nombre de esta Argentina, llena
de bellezas y esperanzas, mostrando naturalmente las raíces de nuestra verdad
existencial.
Mencionamos al gaucho, el hombre del caballo, del
lazo, y las boleadoras, amén del facón, con ese aliento telúrico que le venía
de siglos en defensa de su libertad, su mayor bien.
El mate, infusión o bebida popular que en cada
región tiene características propias del lugar.
El caballo que fue el compañero fiel e inseparable
del gaucho.
Las creencias que fueron trasmitidas en cada generación.
La cultura que nos dejaron y que mucho de ella
se incorporó en la vida cotidiana sobreviviendo al prepotente avance del mundo
moderno.
Cooperación de: Prof. ELSA
AMNERIS BESSONE Prov. Córdoba

http://www.artegaucho.com.ar/indexespanol.htm
María J. Amoretti
biblioteca@calle52.com.ar
El Gaucho
Elementos del gaucho
El Chifle
Rebenque
El desjarretador
La carreta
El Lazo
El Pial
Maneras de pialar
El Sobeo
Las boleadoras
El poncho
Antes de comenzar a definir la complexión del gaucho, podríamos decir que su
figura es más que representativa de nuestro folklore; no sólo por sus tareas
relativas al campo, sino por su participación en los combates por nuestra emancipación
nacional, dado que fue un personaje de mucho peso para el nacimiento de nuestra
Patria.
Según Félix Coluccio haciendo referencia a la definición de la palabra, nos
dice "que gaucho se usó en las regiones del Plata - Argentina, Uruguay
y Sur del Brasil, donde se le conoce por gaucho - para designar los jinetes
de la llanura o pampa, dedicados a la ganadería, aunque por extensión se aplicó
también a los jinetes de las serranías de centro y oeste del país. No es claro
todavía el origen de la voz gaucho: se han propuesto numerosas etimologías y
así se la hace derivar de gaucho, equivalente a huérfano y quizá solitario:
de gatchu, que entre nuestros aborígenes meridionales – araucanos y pampas –
valía por compañero; de garrucho, palabra portuguesa de uso corriente en la
frontera uruguayo-brasileña y que se traduce por campesino. Lo más probable
es que gaucho se derive de gauderio o por lo menos esté muy relacionada con
él.
De cualquier manera lo cierto es que la palabra gaucho se aplicó generalmente
al elemento criollo o mestizo, pero no puede atribuírsele un sentido racial
ni étnico, ya que también fueron gauchos los hijos de inmigrantes europeos,
los negros y los mulatos que aceptaron aquel género de vida."
Ahora bien, si queremos tener un retrato representativo sobre la estampa del
gaucho, nada mejor que remitirnos a la descripción que realizó Cunninghame Graham
la cual nos dice así: "Eran, por lo general, altos, cenceños y nervudos,
con no pequeña dosis de sangre india en sus enjutos y musculosos cuerpos; si
las barbas eran ralas, en desquite el cabello, luciente y negro como alas de
cuervo, les caía sobre los hombros, lacio y abundante. Tenían la mirada penetrante
y parecía que contemplaban algo más allá de su interlocutor, en horizontes lejanos,
llenos de peligros, rondados por los indios, en donde a todo cristiano le incumbía
mantenerse alerta con la mano sobre las riendas".
El personaje del gaucho siempre fue asociado con una mentalidad de suma libertad.
Este fue un tema estudiado y analizado por muchos escritores, historiadores,
etc., y lo podemos analizar en observaciones documentadas en diferentes libros.
El caso de Azara en su libro "Viajes por la América del Sur" en donde
define la mentalidad del gaucho con suma precisión: "No contraen apego
a la casa ni al dueño aunque éste les pague y los trate bien; lo abandonan así
que les da la gana, y más de las veces sin despedirse; y cuanto más dicen: <<Me
voy porque ya hace mucho tiempo que sirvo a usted>>. Es inútil rogarles,
ni hacerles observación alguna, pues no responden sino repitiendo lo mismo,
y jamás dejan de irse".
Ya desde una preocupación metafísica del gaucho y la libertad, podemos agregar
también la definición del viajero Samuel Haigh, que nos dice lo siguiente: "Nada
hay que pudiera dar, al que lo contemple, una idea tan noble de independencia,
que un gaucho a caballo: cabeza erguida, actitud resuelta y grácil, movimientos
rápidos de su bien adiestrado caballo: todo concurre para hacer de él un retrato
vivo del bello ideal de la libertad".
Coluccio nos redondea la idea del gaucho agregando la siguiente delineación:
"Es el hombre de nuestro campo por antonomasia y sobre ese campo desarrolló
su vida real y legendaria; allí deambuló su gallarda figura, jinete en el caballo
criollo, con el que cumplía las faenas de su trabajo cotidiano. Su ámbito fue
la llanura que se extiende desde el norte de la Patagonia hasta el estado de
Río Grande del Sur, en el Brasil. Criadores de ganado, se caracterizaron por
su destreza física, su altivez y su carácter reservado y melancólico. Casi todas
las faenas eran realizadas a caballo, animal que constituyó su mejor compañero
y toda su riqueza. El lanzamiento del lazo, la doma, y el rodeo de hacienda,
las travesías, eran llevado a cabo por jinetes que hacían del caballo su mejor
instrumento".
Antiguamente la palabra gaucho evocaba al hombre de campo, pero al margen de
la sociedad. Más adelante eso se fue modificando con el auge de la literatura
popular que lo presentaba como un legítimo representante del país.
Para completar esta descripción del gaucho, deberíamos agregar el perfil folklórico
del mismo. Y con ésto me refiero a enumerar elementos materiales, danzas, canciones,
instrumentos musicales, etc., propias de su persona.
Son elementos propios del gaucho:
· La vestimenta: el poncho
y el chiripá, botas de piel de potro dejando salir los dedos para agarrar el
estribo. Las prendas de cuero.
· La equitación.
· La intuición del rastro (basadas
en las pisadas de animales o personas).
· Las boleadoras.
· La vivienda: el toldo y el
rancho.
· La doma: tarea que realiza
un hombre diestro para amansar caballos y hacerlos útiles a las faenas del campo.
· Las riñas de gallo.
· Las cuadreras: las carreras
de caballos.
· El mate: su compañero infaltable.
· El lenguaje: decires, refranes,
proverbios y décimas, en donde se puede admirar la intuición artística y la
naturaleza poética del gaucho.
Con las décimas es en donde su voz adquiere mayor amplitud, más dulzura y melodía.
Generalmente hay mucha diversidad en su música. No obstante, su letra es constantemente
en octosílabos, ej. :
Cuando el cielo brote estrellas
y en el cielo se pueda arar,
cuando del centro del mar
broten rayos y centellas,
podré dejar mis querellas.
Daré la razón por qué
cuando perezca la fe...
de tu rara beldá vi;
dejaré mi pasión, sí,
cuando en un sepulcro esté.
Otra forma que podemos agregar son las Canciones Cifra: "canciones que
improvisan dos ejecutantes en competencia (payada de contrapunto), a las que
entonan alternadamente dos participantes o más, a base de coplas improvisadas
o hechas, o a las canciones del ejecutante solo que improvisa sobre un tema
solicitado por el auditorio"
· La danza gauchesca por excelencia:
"El Malambo".
El malambo es considerado la danza típica del gaucho y es bailado únicamente
por hombres. Las figuras o movimientos seguidos de zapateos del bailarín provocan
el entusiasmo del público, que los subraya con la música.
Es una danza pampeana en donde no entra la mujer.
En el malambo el hombre muestra la habilidad, dado que coordina inteligentemente
los diversos aspectos de las mudanzas intercalando Zapateo, Cepillada, Repiques
y Floreos.
Es considerada una danza de rivales o competencia, dado que primero entra un
gaucho, para realizar una o dos figuras y luego se retira dejando lugar (o desafiando)
a su rival. Ésto continúa hasta que uno de los dos resulta vencido y se retira.
· Instrumento musical por excelencia:
"La guitarra: que le da quizá uno de los sellos más inconfundibles de su
personalidad, y de las que brotaban, tras las suaves caricias de sus manos,
melancólicos arrullos que inundaban de nostalgia la hora del tránsito vespertino
y la noche estrellada, la pampa, la inmensa llanura sin bosque, anegada en su
propia soledad y misterio".
Bibliografía:
· Félix Coluccio y Amalia M.
Coluccio: FOLKLORE PARA LA ESCUELA 3ª Edición, (1993 by Editorial plus Ultra,
Callao 575 – 1022 Buenos Aires, Impreso en la Argentina).
- Norma Ethel Mainero – Norman Douglas Monk: CANCIONES,
CUENTOS Y DANZAS. (MCMXCVll by Landeira Ediciones Av. Andrés Baranda 1187/89
(1878) Quilmes-Buenos Aires - Argentina).
La Vestimenta
Fernando Assunçao divide la vestimenta de los gauchos en 3 períodos perfectamente
diferenciados que van desde
finales del siglo XVIII hasta principios del siglo XX. En los tiempos actuales
el uso de pilchas criollas es un descendencia directa de aquellos atuendos,
con diferencias marcadas por una realidad socio-politica-cultural distinta que
la de siglos anteriores...
-Los dibujos de esta sección pertenecen a Federico Reilly para "Pilchas
criollas" de F. Assunçao.-
Las pilchas criollas, entre otras cosas, se componían y, en algunos casos,
actualmente, se componen de:
Una descripción de los ropajes actuales del gaucho se basaría en que, según
las regiones, la vestimenta varía, pues no son los mismos requerimientos textiles
en el llano que en el cerro o la puna. Pero trapos más trapos menos, la vestimenta
es muy parecida entre los "paisanos": el gaucho siempre tendrá su
sombrero o chambergo (sombrero pequeño) para evitar los aguaceros (lluvia),
el sol ardiente o los fuertes vientos cordilleranos, sujeto con el barbijo y
adornado por su toquilla ( cuero al rededor de la copa del sombrero).
Sobre el torso pondrá una camiseta y encima de ella una camisa con bolsillos
en el pecho para llevar sin dificultad el tabaco o la coca; en el cuello es
obligatorio un pañuelo que evitará, según el gauchazo Güiraldes, que los bichos
se le metan en el cuerpo al paisano cuando duerme "al sereno" (campo
abierto), o bien para cubrirse la cara en los arenales.
El pantalón es, por lo general, abombachado (herencia de los españoles y a su
vez de los árabes y muy renegada por los puristas) y según el clima: "pesao"
(grueso) o "liviano", la mayoría de las veces la bombacha va sujeta
con una faja (de tela o tejida y por encima de ella una lonja de cuero que puede
llevar "enchapados" llamada "rastra"), esta faja se utiliza
como sostén del "facón" (cuchillo con mango de cuerno de vaca o ciervo,
o de madera tallada) que servirá al criollo como instrumento en sus faenas y
arma de defensa; otros elementos que el gaucho usa con frecuencia son el
látigo y el
talero.
En los pies puede usarse bota e' potro (botas de cuero de caballo) recomendada
solamente para la monta en especial jineteada, bota fuerte (de cuero que llega
hasta 3/4 de pierna), bota carrujada (de cuero doblado tipo acordeón) o las
típicas alpargatas (calzado de tela con suela de cáñamo).
En las botas pueden usar las "espuelas" para azuzar a los caballos.
Sobre el final el gaucho tendrá el poncho para cubrirse él y el "ensillao"
(montura).
Algunos adminículos secundarios son: las caricantinas (medio pantalón de cuero
que va sobre la bombacha), las polainas, la rastra, el chaleco, la chaquetilla,
el
retobo (cuero que se pone sobre la copa del sombrero para reforzarlo), etc.
EL GAUCHO Y SU RANCHO
El gaucho vivió solo en su tierra a la cual nada le ligaba mas que el echo
de haber nacido en ella. La libertad, en ellos, fue lema innato a sus espíritus
como el caballero a sus testas o el color a sus pupilas. El gaucho no comprendió
ni tolero la esclavitud. Aborreció la explotación del hombre al hombre. No vivió
en sociedad porque el conquistador lo ahuyento brutalmente, de sus dominios,
y el indio le desbarataba en sus planes de paz.
El gaucho vivió solo. Un hogar de otro distaba, a veces, leguas y leguas de
distancia, silencios y desamparos.
La zona en que el gaucho aprendió a trabajar, sufrir divertirse, la llamó
Pago. El pago era parte de una comarca con características propias.
Era una división territorial dentro de una provincia en que determinados accidentes
geográficos, o físicos, influían en la imposición de una moda, costumbre o distinción
que daba una especial fisonomía a sus moradores. Dentro del pago estaba la querencia,
es decir, la casa. La querencia era un circulo menor todavía que el pago.
En él se localizaba la vida actual donde descansaba su corazón.
La vivienda del gaucho, por lo general, no fue estable, La mayoría de las veces
su inconstancia en su lugar dependía del estado de los campos o de la abundancia
de la caza. Su rancho era fácil de desmontar, puesto que no estaba constituido
mas que de palos, cañas, paja y barro.
Sus mudanzas no eran extremas, pero cuando sus habitantes tuviesen que trasladarse
a distancias enormes buscando trabajo. Los gauchos salían en campaña de varios
amigos, equipados convenientemente y en tren de efectuar alguna cacería de avestruces
o potros cimarrones. El lugar ocupado como punto de concentración era llamado
la Real. Allí se descansaba de las faenas. Si el tiempo no llegaba a
acompañarlos, procedían al levantamientos de toldos transitorios o volantes,
hechos con una de las pilchas del recado, los ijares.
Para los paisanos, los ijares son una especie de poncho (con boca o sin ella),
hecho con la piel de la panza y verijas de dos animales, sobadas unidas por
el medio y desgarradas, es decir, libres del cuero que reviste los cuatro miembros
de cada animal. Dichos toldos volantes se construían de la siguiente manera:
cuando llueve sí se hallan entre pajas altas, atan las sumidades de las que
están paralelas, ya unas con las otras, ya con las plumas largas del ñandú,
estirando después el ijar sobre la frágil bóveda con el pelo para arriba, A
fin de que no se recale, lo aseguran del mejor modo.
Como cama utilizaba su silla de montar. Las caronas le sirvieron
de almohadón, las matras de cobijas o de colchón también si la temperatura ambiente
se lo exigía y el cuerpo que se acostaba para que hallase la blandura que el
sencillo lecho podía ofrecerle.
Esta era la vivienda volante del gaucho. La que este utilizaba
para salir de caza o cuando todavía no tenia una vivienda estable.
El Rancho
La voz Rancho es vocablo internacional de clásico léxico
marinero, y que pocas palabras como ella han conservado en el universo los tragos
de su grafía primitiva. De esa manera se explica que dicha palabra a través
de los mares trasmitiese también a tierra sus acepciones habidas a bordo,
ya sea en la concepción de viviendas pequeñas, como en el sentido de reunión,
ración y turno, entre las comidas efectuadas entre conmilitones.
Y aunque ese nuevo tipo de vivienda en América fuese construido con idénticos
materiales y sistemas de preparación al usado en las chozas indígenas, tomo
su nombre inmigratorio por la forma adquirida. El gaucho, como descendiente
del indio y español, tomo de cada cual un poco para fabricar su casa de acuerdo
a las conveniencias particulares.
DEFINICIÓN : Choza campesina con paredes de barro, techo de paja y piso
natural de tierra. Las paredes laterales con postes verticales se llaman
costaneras: estos postes llevan adheridas cañas, alambres o sogas
horizontales y paralelas para sostener la pasta de barro y paja llamada
chorizo que se usa para su construcción.
En un rancho de dos aguas, al frente triangular se lo denomina mojinete
y lleva una viga principal en que descansa la cumbrera;
al centro de esta parte y apoyadas de ambos lados de ella van las tijeras que bajan hasta la pared costaneras y sobresalen un trecho
para formar el alero; sobre las tijeras van horizontal
y paralelamente las cañas o ramas de sauce, etc., a fin de sostener la
paja quinchada de la techumbre.
Rancho de CÉSPED o de terrón:
Rancho cuyas paredes se construyen con terrones o panes cuadrangulares
de césped y tierra superpuestos, dándole a la pared un ancho mínimo
de 50 centímetros. Para cortar los panes de césped se usaban palas especiales
de la misma forma que para cortar leña de oveja. El paisano deja
8 o 10 días el barro que prepara para trabajar las paredes, a fin de que se
pudra bien. El revoque lo hace con paja bien picada y mezclada con estiércol
de caballo. El ultimo revoque lo efectúa sin paja, pero con bosta de caballo,
casi un blanqueo.
Orientación
Tenia que estar lo menos expuesto posible a los vientos
y al mejor aprovechamiento de la luz solar. En esta zona de la pampa el mojinete
del rancho se colocaba de norte a sur. De esa manera se podía ubicar una puerta
que diese al naciente y alguna ventana al poniente. Las aberturas, en tal circunstancia,
quebraban a resguardo de las paredes cubiertas.
Altura
La leve consistencia de los ranchos obligo a que sus construcciones
las hiciesen por lo general, bajas y ofreciesen por esta causa escasa resistencia
a los cachetazos del pampero. Su altura, por tal motivo, oscilo entre los dos
y tres metro y medio del mojinete del suelo. Cuando los ranchos eran bajos,
tenían sus puertas construidas, la mayoría de las veces, por simples cortinas
de cuero crudo, y no tuvieron desde el dintel al umbral más de un metro con
sesenta centímetros. Esa fue la razón por la cual nuestros primitivos pobladores
pampéanos tenían que agacharse bastante para poder penetrar en uno de aquellos
aposentos. En la actualidad, los ranchos generales de 4x 4 metros tienen
ubicada a 3,70 m de altura la cabrera, y unos dos metros las costaneras.
Ubicación
1-Las viviendas en la pampa, por lo común se construían
cerca de algunas plantas en busca de reparo, mas no debajo mismo de ellas por
varias razones que el paisano supo respetar y que en resumen serian las siguientes:
2-Por temor a los rayos, ya que en días de tormenta las
plantas oficiaban de receptores de las descargas eléctricas.
3-Por desconfianza a los vientos que a veces suelen producir
desgajes en los árboles, o aun voltearlos, en perjuicio de la vivienda.
4-Porque las gotas de roció suelen efectuar un idéntico
recorrido diario al escurrirse, y caer en un mismo lugar en detrimento del techo.
5-Porque el estar un rancho a la sombra significaría la
fácil podredumbre de su techo, puesto que la paja dura mas cuando más seca este.
Además, hay razones de índole científica a supersticiosa entre los
hombres de campo, quienes no duermen bajo determinadas plantas, como el ombú,
por ejemplo, por decir que trae trastornos a la cabeza.
Dependencias
El rancho no gozo más que de dos ambientes: el dormitorio
o dormitorios, llamados cuartos o piezas, y la cocina. Los cuartos median desde
unos dos metros y medio o tres de ancho, por unos tres o cuatro de largo, hasta
algunas otras de mayores dimensiones. El piso era de tierra apisonada. Solamente
cabían los pocos y rústicos muebles, construidos por la cuja (en lenguaje popular,
la cuna), vulgar canasto hecho con cuatro palos clavados en el suelo u unidos
de dos en dos por otros tantos largueros atados con guasquilla, que mantenían
en cuero tenso que oficiaba de jergón.
Completaban este ambiente de sencilla rusticidad algún
que otro banco manufacturado con toscos troncos de árboles o cabeza de buey
tapizada con lana y cuero. Además algún arcon, especie de baúl hecho con madera
tallada a cuchillo, terminaba de decorar uno de esos primitivos aposentos.
La otra dependencia era la cocina. En ella solo se preparaban
los alimentos sino se utilizaba de sala de reunión y algunas veces de pieza
de huéspedes. Su tamaño no difería del cuarto ya estudiado, pero tenia nuevos
elementos: la chimenea y el fogón.
Además de ello podía existir o no alguna mesa hecha con
madera lo mas pulida posible a fuerza de golpes de hacha, al principio, y si
se trataba de gente muy pobre. Pero mas tarde, cuando empezaron a llegar al
país instrumentos adecuados a todos los oficios, tanto los indios como los que
no lo eran demostraron su absoluta habilidad en los trabajos manuales y su gusto
para efectuarlos.
El Fogón
El fogón criollo fue el lugar domestico más visitado diariamente
en las cocinas de nuestras viejas estancias. En el no solo se preparaban el
asado y se tomaba mate, sino que se escuchaban las conversaciones de la gente.
Se contaban cuentos que podían ser ¨sucedidos¨, o casos extraordinarios en que
la imaginación campesina hacia sus vacas gordas.
El fogón es lugar donde se hacen lumbres en la cocina. El gaucho también hizo
el fogón fuera de ella cuando el hogar no contaba mas que con una habitación,
o cuando tuvo que prepararse el mismo la comida en medio del campo, o cuando
necesito calentar el agua para tomar mate andando de resereadas. A este fogón
lo llamo pampa por el hecho, tal vez, de haberlo aprendido a hacer de
los indios que vivieron en la zona.
Con el cuchillo extraían un volumen de tierra de forma
prismática trapezoidal, cuya base mayor recibía el combustible y la menor
el recipiente. Fuera de este pequeño fogón existe la otra variedad que era la
que se efectuaba y aún se efectúa dentro de las cocinas en las estancias criollas.
Podía ser de dos formas, cuadrada o redonda.
Tanto una como la otra consistía en un cuadrado
o un circulo de noventa ciento treinta centímetros de diámetro, circunscrito
por canillas de yegua o potro semienterrados, una pared de adobe o simplemente
una llanta mediana de carro. El interior recibía unos diez centímetros de tierra
y luego las cenizas acumuladas sobre ella mantenían los brasas encendidas durante
las horas de trabajo y sueño. A su derredor estaban los bancos que mantenían
en rueda a los comensales y sus visitas.
Sobre el fogón estaba clavada una marca, estropeada o
desecha para sus usos corrientes y útil al fin de mantener el candil,
la única luz artificial de que disponían sobre el fogón y pendiendo de la campana
e la chimenea o de la cumbrera estaba el llar o sea una vara de madera
con horqueta hacia arriba o un hierro con ganchos a distintas alturas para colgar
de ellos vajillas, y que pudiesen recibir diferentes graduaciones térmicas del
fuego.
Los fogones ubicados en el centro de las habitaciones
podían ser circulares o cuadrados.
Chimeneas
Se entiende por chimenea el conducto que da salida al
humo del hogar. Podemos considerar dos tipos de chimeneas: las que están dentro
de la cocina y las que están construidas fuera de ella. En ambos casos no son
otra cosa que una especie de embudo muy grande, cuya abertura puesta hacia abajo
recibe el humo del fogón para echarlo hacia el exterior. Esta especie
de embudo colector se llama campana.
La ramada
La ramada era una dependencia accesoria. Estaba constituida
por un techo de dos aguas o de una sola, y ofrecía un simple reparo contra la
lluvia y el sol. Sus paredes, cuando las tenían eran quinchadas, es decir hechas
en forma de tabique por medio de ramas, varas de duraznillos, cañas, pajas,
etc. Podía estar unida al resto del rancho y entonces alguna pared de éste ser
utilizada para aquella, o estar ubicada a diez o quince metros de distancia
de la población central y servir de guardia a los perros y gallinas durante
la noche. Su nombre genérico indica el material empleado en su construcción
y no el número y la diversidad de usos que tuvo.
Construcción del rancho
El gaucho, para levantar su vivienda, antes que nada trato
de encontrar las maderas apropiadas al tipo de construcción. Comenzaba por plantar
los horcones en el sitio elegido y a distancia concordante a sus deseos. Después
ubicaba la cumbrera, recia, firme y colocada horizontalmente, sin mas nivel
que su ojo. Efectuado ese arco, solo le faltaba ¨ buscarle la escuadra en lo
que seria la planta de la construcción para que su aposento fuese perfectamente
rectangular. Encontrado el lugar donde se afianzaría el primer parante con una
distancia igual a la habida entre los dos horcones, y otra entre el horcon y
el mencionado parante, hallo el sitio del segundo parante.
La colocación de las costaneras de efectuaba tomando como
referencia la cumbrera, y, dispuestas aquéllas y afianzadas unas a otras por
medio de ataduras de alambre o cuero, se procedía a la construcción de las aberturas,
que mas tarde serian puertas o ventanas, por medio de unos simples travesaños.
Colocaba las correas, llamadas por el tijeras a una distancia de 90 a
100 cm. Una de la otra, de manera que ofreciesen una seria resistencia a su
techo.
Sobre estas, corriendo paralelas a la cumbrera, tendía
las empleas hechas con cañas y colocadas a unos 35 cm. Entre si. Las
empleas eran atadas por medio de guasquillas, es decir, sujetas por una especie
de cinta de cuero de 1 cm y medio de ancho, extraída del pellejo sin depilar
de los terneros y de largo de una brazada.
Construida ya la armazón del rancho había que colocar
entre los palos, uniéndolos entre si y a una distancia de 30 o 40 cm unas guasquillas
más gruesas que las anteriores, sobre las cuales se asentaban los chorizos de
paja y barro, sirviendo a la vez de firme entramado a las paredes del rancho.
Se ponían bastante ajustadas y tensas, pasando entre parantes y horcones,
horizontalmente.
El piso
El piso de los ranchos fue siempre de tierra. Por lo general,
sus constructores lo emparejaban con una capa gruesa de barro espeso entremezclado
con una porción de paja picada.
También se extendía sobre ella un lienzo de arpillera bien tenso del tamaño
total del piso, con las costuras hacia abajo y sujeto con clavos por sus bordes
junto a las paredes. Efectuada dicha operación se esperaba a que el barro se
hubiese secado perfectamente antes de usarlo.
Blanqueo de los ranchos
El rancho, por lo general, no fue pintado, pero si alguna
vez se le efectuó esta operación se empleo la cal. Para que esta se adhiriese
a sus paredes solían prepararla con suero de leche de vaca, o con el jugo extraído
de las pencas de tunas trituradas.
A veces se les dio color. Los dos más usados fueron el azul y el rojo.
Variedades de ranchos
RANCHOS CON PAREDES DE PALO A PIQUE
Una de las formas de amparar al rancho de la violencia
del viento en sus paredes y tal vez la más apropiada y general en el sur pampeano,
fue la de hacerle sus paredes con palos a pique, es decir, con maderas clavadas
a la tierra verticalmente y colocadas unas al lado de otras, y revocadas interiormente
con barro podrido, que es la forma en que mas se adhiere a las superficies a
las cuales se le aplica. Se le hacia un revoque fino con una delgada capa de
barro y estiércol.
RANCHO CONSTRUIDO CON TEPES
Otras de las formas de construir un rancho rápidamente
y para uso provisorio, era la de hacerlo con la tierra propiamente y con muy
poca madera, la suficiente para sostener el mojinete reducido a las tijeras,
que, enterradas por un extremo, sostenían el resto del material. La escasa altura
que podía dársele, dos metros mas o menos, estaba compensada con la excavación.
Los tepes de césped del tamaño de dos ladrillos corrientes se colocaban unos
sobre otros y buscando apoyo en los palos del techo, separando hilada de hilada
por manojos de paja de vizcachera. A veces, en lugar de paja de vizcachera se
empleaba gramilla, cuyas raíces al pasar de un tepe a otro le daban una extraordinaria
resistencia.
RANCHO DE PAREDES CON TIERRA APISONADA
Cuando se verirfico la fundación de Buenos Aires, la falta
de materiales obligo a los expedicionarios a valerse de todos los medios posibles
para hacer sus viviendas. Uno de ellos fue el de levantar paredes y muros de
defensa con tierra sola. Más tarde los nativos aprovecharon el mismo sistema
para sus construcciones, sobre todo estos últimos que llegaron a tener hasta
80 y mas cm de espesor cuando de trataba de ampararse de los ataques de los
indios. Para efectuar dichas paredes solo necesitaban de dos tablones y de 8
o 10 guías que, atadas con sus correspondiente estacas por medio de sogas, mantenían
aquellos a expensas de un rebaje hecho en sus extremos. Después se vertía tierra
levemente húmeda y a la cual se le agregaba paja, lana, cerda, etc., y se aprisionaba
bien hasta poder levantar los tablones sobre la primera camada y efectuar la
misma operación hasta terminar la obra.
RANCHOS DE TERRON
Se denominaba rancho de terrón, a los ranchos cuyas paredes
eran construidas con tepes. Dichos tepes en un principio se cortaron a cuchillo
pero después se emplearon para esa operación palas anchas, achatadas y bien
afiladas para que abriesen la tarea.
LOS MUEBLES DEL GAUCHO
Hemos hablado de la casa-habitación del gaucho, pero no de los muebles y
utensilios más necesarios que usaba. Antaño, el mueblaje del paisano era sobrio
y exclusivamente el necesario. Tanto el gaucho como el hacendado, dormían en
cama de construcción casera, hecha con un cuero de vacuno o yeguarizo, estirado
con tientos, que sujetaban al cuadro de palos, atados con tientos que formaban
la armazón. La cama de tientos está hecha con tientos entrelazados, sujetados a
un bastidor* de maderas sencillas a la cama de cuero.
La cama de sus hijos la colgaba de la cumbrera del rancho. Dentro le suspendían
lanitas de colores, cosa que lo distraía. No eran más los muebles que tenían, la
mesa no era muy necesaria, pues comían alrededor del fuego.
Cuando hacían algún amasijo usaban un cuero grueso como la carona.
LA ILUMINACIÓN
El sistema de iluminación era siempre a base
del único combustible que poseía: el sebo. Para ello utilizaba un candil
(recipiente). Una mecha de trapo o lana, empapada en el sebo que absorbía, se
mantenía largo rato encendida, dando una luz mortecina que apenas rompía la
penumbra del rancho, además despedía un olor nauseabundo, como de grasa quemada.
En las estancias ya se confeccionaban velas con unos moldes que las mujeres,
previa la fabricación de la mecha con lana retorcida o trenzada, llenaban con
sebo derretido. El descubrimiento y el uso del kerosén trajo alivio en las
estancias; pero el paisano siguió usando sebo por mucho tiempo; era mas barato y
para acostarse no necesitaba mucha luz; no había mucho para leer entonces, y
llegando la noche su cuerpo cansado buscaba sólo acostarse y dormir.
Actividades del gaucho
a) La Yerra
Se conoce con el nombre de hierra o "yerra" al
acto de marcar y descornar, entre otras cosas, a los animales; era el más grande
de los acontecimientos campesinos, una verdadera fiesta gaucha donde los hombre
exhibían sus habilidades de jinetes y enlazadores, así como su valor y sangre
fría, pues se trabajaba con haciendas bravas. La "yerra", que se realiza antes
del invierno, particularmente en los meses de abril y mayo, se iniciaba con el
rodeo; luego, reunida la hacienda en un lugar fijado de antemano, un hombre de a
caballo enlazaba el primer animal y, ya dándole lazo, ya arrastrándolo a la
cincha, lo conducía hasta el sitio donde estaban los "pialadores". Un buen "pial"
en la patas delanteras daba con la bestia en tierra; allí se la inmovilizaba
sujetándola de la cola y pisándole el cogote, para mayor seguridad. -¡Marca!- se
oía gritar entonces. Y, desde uno de los fogones vecinos, corría un peón
trayendo el hierro enrojecido y los aplicaba, con mano firme, el cuarto trasero
izquierdo del orejano. Un estertor, un poco de olor a pelo y cuero chamuscado, y
el animal quedaba marcado para toda su vida. La escena se repetía una, cinco,
diez, cien, mil veces, y las tareas que se desarrollaban entre gritos, bramidos
y nubes de tierra, sólo eran interrumpidas para hacer honor a los sabrosos
asados "con cuero" y al asador, comida obligada de estos casos, lo mismo que las
empanadas y los pasteles. Luego, las horas de descanso se matizaban con jugadas
de taba, bailes y payadas, pues donde había gauchos nunca faltaban cantores. Y
así un día y otro, hasta darle término a la rueda, de la grata tarea campesina.
b) La Esquila
La esquila o corte de lana que se les hace a
las ovejas una vez por año -salvo excepciones -, como trabajo campero, por su
importancia, puede ponerse a la par de la "yerra" y la señalada, tareas comunes
en la pampa. Los establecimientos modernos realizan la esquila con aparatos
mecánicos, pero antiguamente - y hoy mismo en muchos lugares- se hacía sin esas
ventajas, es decir a mano encargándose los dueños de las majadas de contratar,
con la debida anticipación, la "comparsa", que estaba formada por el capataz, un
cierto número de esquiladores, dos o tres "agarradores" y un "médico" que
generalmente era un viejo o un muchacho. Se le daba ese nombre en razón de ser
el encargado de curar a los animales lastimados por las filosas tijeras,
aplicándoles en las heridas una pincelada del remedio desinfectante que llevaba
preparado en un tacho especial. La esquila, que se hace, por lo común, al
finalizar la primavera y afirmarse los calores, se realizaba en un gran galpón o
al aire libre, en las cercanías del corral donde estaba encerrada la majada. Los
esquiladores -peones que manejan las tijeras- se formaban en hilera y los
agarradores les traían las ovejas con las patitas atadas. En un momento las
despostaban de su gruesa manta de lana y las desataban. Los pobres animales, al
verse libres, escapaban a todo correr y se reunían con los ya esquilados, que
andaban por allí cerca. Los esquiladores iban entregando el vellón y recibían a
cambio, una chapita o "lata" que les servía, al final de la esquila, para cobrar
el importe de su trabajo. Terminada la esquila, cuya duración dependía de la
importancia de la majada, las cuentas eran sencillísimas: tantas "latas", tantos
animales esquilados. Los esquiladores ganaban mucho; sin embargo, ocurría que,
al finalizar la esquila, hubiera peones sin un centavo; es que, de acuerdo con
las costumbres gauchas, en las horas de descanso y en los días de mal tiempo -
en los cuales no se trabajaba -, la taba y los naipes se encargaban de hacer que
las "latas" logradas con tanto trabajo, cambiaran muchas veces de dueño, hasta
quedar, definitivamente, en poder del más afortunado de los jugadores.
c) La Señalada.
El signo de propiedad en el ganado menor
-ovejas, cabras, cerdos, etc.- no es como en el ganado mayor -vacas, caballos,
mulas, etc.-, una marca aplicada con un hierro candente, sino una señal o corte,
de diversas formas, que se les hace a los animales en una o en las dos orejas.
La "señalada" es, pues, el acto de marcar con señal el ganado menor y esta
operación se lleva a cabo con máquinas especiales o simplemente con una tijera o
cuchillito. De acuerdo con la forma del corte, las señales tienen nombres
característicos: horqueta, zarsillo, muesca, doble muesca, martillo, punta de
lanza, etc. No hay inconveniente en que la misma señal sea usada por dos o más
propietarios, siempre que vaya en sitio distinto o en la otra oreja, con lo que
se evita toda confusión. En la "señalada" se hace también el descole o corte de
la cola a las hembras, y la castración de los corderos que han de formar el
caponaje para el consumo de carne. La "señalada", igual que la "yerra", se
realiza en el otoño, pues así no hay peligro de que las heridas se infecten a
causa del calor y las moscas. Y, del mismo modo, en los descansos la gente se
divertía con bailes, cantos y juegos de todas clases, de acuerdo con las
costumbres tradicionales.
d) Amadrinar
Para "amadrinar" a un caballo, se lo acollara -
se lo une por el cuello- a la "yegua madrina" y se mantiene el acollaramiento
tanto el tiempo como sea necesario para que el animal se acostumbre a estar
siempre cerca de ella, lo mismo de día que de noche y obediente al sonido del
cencerro o la campanita. Cuando se ha logrado esto, al dueño le basta un silbido
para que todos los caballos formen en fila, como si fuesen soldados y entonces,
sin mayor trabajo, elige el que más le agrada para ensillar en ese momento.
Tener sus pingos disciplinados en tal forma, era un orgullo para los hombres de
campo.
e) Doma
Se llama doma al proceso seguido para el
amansamiento de los animales, especialmente de los caballos de silla o de andar.
Enlazado el animal, se le coloca un fuerte bozal como cabestro - los gauchos
decían cabresto-, se lo manea para que no pueda moverse y se lo ensilla, con lo
que queda en condiciones para que empiece el trabajo del domador. Este lo monta
de un salto y, como es gran jinete, resiste bien los corcobos del potro, los que
se repetirán, un poco menos bruscos cada vez, por varios días, hasta que al fin
el animal se entregue por completo. Ya es un caballo de andar, útil para el
trabajo.
f ) Enlazar y Pialar
Enlazar es echar el lazo a los cuernos o al
cuello de un animal; pialar es arrojárselo a las patas delanteras, con el objeto
de hacerlo caer en tierra. A un animal se lo enlaza para sujetarlo; se lo piala
para derribarlo. Pialar es mucho más difícil que enlazar, pero ambas cosas
requieren habilidad especial para que resulten efectivas y sin riesgos.
g ) Rodeo
El rodeo se inicia con la recogida, que
consiste en arrear la hacienda que anda desparramada por los distintos lugares
del campo. Una vez que se ha logrado juntarla a toda en un sitio especial, los
peones, a caballo, dan vueltas a su alrededor - de aquí viene el nombre de
rodeo-, para evitar que los animales puedan desparramarse de nuevo. En los
viejos tiempos en que sólo se lidiaba con animales chúcaros y no había corrales
ni alambrados, resultaba cansador y peligroso, especialmente cuando se juntaban,
de una vez, varios miles de cabeza de ganado.
h) Estaquear
Estaquear es estirar un cuero fresco en todas
direcciones y asegurar sus orillas con estacas o trozos de madera con punta que
se clavan en la tierra, para que, al secarse, se mantenga bien plano, cosa que
no sucedería de otro modo. Una vez estaqueado, el cuero queda en condiciones
para ser cortado o trabajado.
Nombre que recibía
el gaucho y su inseparable amigo: el cuchillo
1) Changador (1770
2) Gauderio (1780)
3) Soldado Blandengue
(1790)
4) Domador (1800)
5) Romance (1825)
6) Estanciero Porteño
(1830)
7) Boleador (1840)
8) Mazorquero (1845)
9) Gaucho bonaerense
(1850)
10) Payador (1860)
11) Pialador (1870)
12) Soldado de Caballería
de Línea (1879)
13) Peón Rural (1880)
14) Vasco Tambero (1890)
15) Agregado Viejo (1900)
16) Estanciero (1910)
17) Alambrador (1920)
Serie de “Cuchillos
Famosos” del gaucho

El cuchillo fue para el
gaucho su valioso complemento. Parte de su propio ser. Bajo cualquiera de sus
formas, variedades o tipos que constituyeron su rica gama de manifestaciones en
nuestro ámbito campesino a través de los tiempos.
Esa variedad de cuchillos
que el gaucho usó y usa para su vida campera podemos agruparlas en cuatro tipos,
enumerados de mayor a menor serían:
a) Caronero: Llamado así
por el hecho que por su tamaño el gaucho lo llevaba entre las caronas de su
recado. Era de grandes dimensiones, unos 80 cm. Se usaba como arma o matar
reses. Se hacía con sables o bayonetas.
b) Dagas y facones: Con
filo y contrafilo, o de dos filos. De hoja fuerte. Generalmente fino. Era el
arma de pelea. Se llevaba atrás en la cintura.
c) Cuchillo: Este vino a
sustituir a mediados del siglo XIX, el facón que por sus propias características
caía en desuso. De hoja ancha, de unos 25 a 30 cm. de largo. Se llevaba como el
facón, atravesado sobre los riñones con el mango junto al codo derecho.
d) Verijero: Cuchillito de
hoja pequeña que suplía al facón en los menesteres que éste por su tamaño
resultaba muy grande. Era un “lujo” y se llevaba adelante con el mango hacia el
flanco derecho. Se usaba para castrar.
e) Facón :
Es en realidad una daga. Tiene filo completo y contra filo, su hoja era de 30
centímetros, un tanto grande, pero los gauchos sabían dominarlo a su gusto.
Estos cuchillos son
copiados en sus diseños en réplicas realizadas en madera de cedro, totalmente
tallados a mano.
Hubo cuchillos que se
hicieron famosos, generalmente adaptando la fama de su dueño, o porque el
platero o soguero que los confeccionaron tenían un reconocimiento entre los gauchos.
LA PULPERIA

La pulpería, o casa de negocio del antiguo campo, vendía todas aquellas cosas
que los pobladores necesitaban: telas, comestibles, remedios, ropas, artículos
de talabartería y los "vicios": tabaco, papel para armar cigarrillos, yerba,
etc. Allí se reunían a beber y a conversar los gauchos de los alrededores y los
forasteros que iban de viaje; el pulpero los atendía desde atrás de una reja de
hierro o madera, reja que le servía de protección contra los borrachos
pendencieros y los asaltantes, de temer en esas soledades. En las pulperías
había siempre una o dos guitarras, para que lucieran sus habilidades los
cantores; a veces se originaban amenas payadas; allí se daban y se recibían toda
clase de noticias, se jugaba a los naipes, bochas, dados y taba; se realizaban
riñas de gallos y se concertaban y corrían carreras de caballos. En estos
negocios, a veces, también se vendía carne para el consumo de los pobladores,
los que, a su vez, vendían al pulpero cueros de vacunos, de gamas, tigres y
zorros, así como la pluma de los avestruces que el gaucho cazaba con la ayuda de
las famosas boleadoras.
Eran frecuentes las discusiones y las riñas; entonces los afilados facones
salían a relucir, se improvisaba un duelo criollo y la "fiesta" terminaba.
Algunos atribuyen el origen del nombre a que los pulperos (propietarios de estos
establecimientos) eran verdaderos "pulpos", (el mismísimo diccionario de la Real
Academia Española reconocer este origen).
Para otros, viene de "pulquería" o lugar donde se toma pulque, que es una bebida
parecida al aguardiente.
Tiene su origen en las primeras épocas de la colonia (En marzo de 1600 el
cabildo porteño impuso a un pulpero una multa de 8 pesos por haberle vendido
vino a indios y negros).
León Bouché en su obra "La Pulpería, mojón civilizador" sintetiza:
"… frente a su estaño confraternizó la gente. Fue el primer techo cobijador que
encontró el hombre en su difícil soledad pampeana. Allí también sació su
ardiente sed. Allí los hombres se sintieron hermanados cada vez que la libertad
del país peligraba. Sarmiento las llamó ‘Club de gauchos’ y debió agregar
‘Escuela de machos’…".
SU RELACIÓN
SOCIAL
El gaucho como individuo es un ser que no
pertenece a la civilización, porque vive para sí y en perfecto desacuerdo con
todas las leyes y reglas de la sociabilidad; el
individuo
absoluto, el yo en las aplicaciones mas completas, es su culto soberano. Si es
dulce, dócil y aún útil muchas veces, es por afección individual; los respetos y
consideraciones sociales no entran por nada en su modo de ser, ni en su manera
de ver. Detesta por instinto la agricultura, la industria y todo lo que lo
obliga a trabajar de pie o sentado.
Su influencia en la organización social de la
República ha debido ser perjudicial, funesta en extremo, y no sería injusto
atribuir a ese espíritu rebelde, a esos instintos salvajes y excesivos, la mayor
parte de los escándalos que ha ofrecido lapatria en sus luchas civiles, en las
que, la ambición personal y también los principios han tenido su parte. Es
supersticioso, desconfiado, muy reservado y lleno de antipatías contra el hombre
de la ciudad, que tiene otras maneras, otros hábitos, otras ideas; que habla de
distinto modo y hasta usa otro traje.
Él le desdeña y menosprecia altamente, y no se
toma el trabajo de ocultarlo. Existe entre ambos una repulsión instintiva e
involuntaria, porque el contraste no puede ser más chocante. Los gauchos
argentinos formaban un pueblo viril y espontáneo. Eran hombres civilizados
(aunque siglos mas tarde no se dijo lo mismo) y libre, a pesar de estar rodeados
de un primitivo ambiente y una forma de vida. Tenían un sentimiento de
nacionalidad constitucional y amaban por sobre todas las cosas las libertades y
las garantías políticas que se merecían. Además, querían una patria libre y
poderosa. Tenían una participación activa en las guerras civiles y en las luchas
con los indios en las fronteras y buscaban por sí mismos un orden social. Su
filosofía se basaba en servir a la patria y en que la patria esperaba ser
salvada por sus soldados.
LA PAISANA
Sus ocupaciones son por lo común barrer, hacer fuego para asar la carne, y
adelantar el agua para tomar el mate, sin hilar ni coser. Por lo general son
encantadoras; hablan castellano con mucha corrección y gusto, pero lo que
influye en sus atractivos es la irresistible inclinación que tienen por toda
especie de bebidas y por el tabaco. Van descalzas y son muy sucias. Sus
vestiduras consisten de una camisa sin mangas, sujeta por un cinturón a la
cintura. Están siempre a caballo, van a la pulpería, hacen las compras, se busca
la carne y el agua, hasta a misa van a caballo. Su vestimenta hacia fines del
siglo XVIII : camisas de bretaña, anchas o angostas, labradas con seda tancay o
seda negra y otras de roan labradas con hilos de algodón, y también de Bretaña
pero con mangas de cambray: pollera de telas diversas y colores vivos, y con
bordados y galones en su parte inferior; enaguas de lienzo; corpiño o
apretadores de crea, rebozos de bayeta de Castilla, con galones y bordados o sin
ellos, en colores verde, azul o negro; medias de seda y de algodón; zapatos de
tela y de cuero fino. Sin otro maquillaje que un buen lavado con agua pura y
fría, de aljibe o de cachimba, con los cabellos trenzados en una o dos trenzas,
y éstas o sueltas a la espalda o al frente, o apretadas en rodetes, o muy bien
peinadas, siempre con raya al medio, en un moño, mas o menos bajo, no llevaban
otro adorno para alegrar su cabeza que una o dos peinetas, o menos
frecuentemente, un peinetón y un par de sencillos zarcillos de plata o de oro en
las orejas; a veces una cinta de color para ayudar a sujetar el pelo, y también,
a veces, una flor.
LA
PAISANA ARGENTINA ( VESTUARIO )
Erróneamente los llamados nativistas, en la presentación de sus conjuntos o
grupos de baile, llaman al vestuario femenino traje de china, confundiendo los
términos y adjudicando, en una generalización poco feliz el calificativo de
china, a todas las mujeres de nuestro campo, siendo que éste se aplicó
originalmente a un tipo femenino bien definido, que deambulaba con los soldados,
etc. de costumbres y profesión, bastante más que dudosas.
Algunos otros grotescos errores son también cometidos con respecto a su
vestimenta en las representaciones artísticas,
De inventarios y otros documentos, en los Archivos de Buenos Aires, Córdoba, La
Pampa, y la región Cuyana. hemos extraído una lista de prendas de uso femenino
en la campaña, hacia fines del Siglo XVIII, a saber: camisas de Bretaña, anchas
o angostas, labradas con seda Tancay o seda negra y otras de roan labradas con
hilo de algodón azul, otras de lienzo de algodón, y también de Bretaña pero con
mangas de cambray: polleras de telas diversas y colores vivos (coloradas,
verdes, etc.) y con bordados y galones en su parte inferior; enaguas de lienzo;
corpiños o apretadores de crea; rebozos de bayeta de Castilla, con galones y
bordados o sin ellos, en colores verde, azul y negro; medias de seda y de
algodón; zapatos de tela y de cuero fino.
De todo lo hasta aquí dicho y transcripto, creemos que podemos dar muy
claramente, una idea del carácter, vestuario, peinado, etc., de nuestras mujeres
de campo, estancieras, paisanas y aun chinas, en el período que estudiamos, de
1780-1820, con todas las salvedades que sobre generalización, etc., hemos hecho
con respecto de los hombres. En primer lugar, no parecen caber dudas que las
estancieras, mujeres pueblerinas y paisanas, en general, además de los atributos
de belleza característicos de las mujeres, que tanto subrayaron los viajeros,
referidos a la tersura de su piel, a sus grandes ojos, muchas veces oscuros,
pero también azules, a sus cabellos negros, gracia de formas, etc.,
La paisana tenia una simpatía especial, buen trato, dulzura y cortesía,
totalmente naturales, que aumentaban sus encantos y las hacían sobresalir frente
a los hombres que resultaban, en comparación, rudos, secos e introvertidos, o
parcos, cuando no taciturnos y groseros, a despecho de la hospitalidad y sobria
cortesía características de nuestros hombres de campo. Diferente parece ser el
caso de las chinas mucho más mimetizadas con los más bárbaros, duros y crudos de
nuestros gauchos, tenían como ellos aspecto desaliñado y sucio, a veces casi
varonil, muchas francamente desagradable.
Sin otro maquillaje que un buen lavado con agua pura y fría, de aljibe o de
cachimba, con los cabellos trenzados en una o dos trenzas, y estas o sueltas a
la espalda o al frente, o apretadas en rodetes, o muy bien peinados, siempre con
raya al medio, en un moño, más o menos bajo, no llevaban otro adorno para
alegrar su cabeza, que una o dos peinetas, o, menos frecuentemente, un peinetón
y un par de sencillos zarcillos de plata o de oro en las orejas; a veces alguna
cinta de color para ayudar a sujetar el pelo, y, también a veces, una flor.
Como las mujeres de la ciudad, para ir a la Iglesia, y no sólo a misa sino
también para casarse, el vestido (generalmente pollera y gran rebozo, ambos de
bayeta, o aquella de una tela más liviana y éste de bayeta) era totalmente
negro, siendo igualmente negros, las medias y los zapatos.
La ropa habitual, de diario, era una hermosa camisa, generalmente el orgullo de
su dueña, de una tela de algodón fina, engomada y azulada, con bordados y
puntillas, cuyo escote era redondo y fruncido (escote aldeano o bote) y prendido
a la espalda con cintitas o botones, a veces con pasacintas, otras con un volado
o fichú de la misma tela, siempre con bordados, muchas veces en colores
contrastados, azul o negro, tal como se siguen haciendo en la región Cuyana;
otras con escote cuadrado, con bordados y botones al frente. Esta camisa a veces
tenía mangas, al codo o largas, en este caso, con puños y puntillas o bordados
en las mangas y puños.
A veces, el busto se retenía, por encima de la camisa, con un apretador o
corpiño, de crea, con cintas y botones. En estos casos, generalmente se ponía,
sobre la camisa, una pollera de tela más gruesa o más fina, según la época del
año y la ocasión (de bayeta, de indiana, de seda, de tripe, etc.), generalmente
de un solo color vivo (excepto el negro, prescrito para la Iglesia), colorado,
azul o verde, con uno o más galones (de oro o plata) en el borde, o con bordados
en ese tercio inferior. Esta pollera no sobrepasa tampoco, en su largo, la media
pierna, dejando ver, muy frecuentemente, el borde de la camisa y enaguas. Era
bastante ancha y bien fruncida en la cintura, sin pretina.
Para paquetear las mujeres ya algo maduras, usaban medias, generalmente de
algodón, a veces de seda, habitualmente blancas y los zapatos, sin tacos, con
tacos, muy bajos, y troncocónicos o carretel, eran de seda, satín u otra tela, a
veces con bordados o pintados, o de un cuero muy fino (tafiletes, charol, etc.).
Tenían a veces también hebillas o una moña de tela, o aplicaciones de
mostacilla, o alguna piedra de color.
Al de todos los días, un rebozo, o a veces una chalina o ponchillo; en el primer
caso de bayeta o de punto, con o sin bordados y/o galones; las chalinas o
ponchitos, de telar, con una o dos franjas y flecos. Siempre de colores vivos:
azul, verde. amarillo
Todo contribuye a "civilizar" a la mujer en el campo, a aumentar su deseo de
lucimiento, de emulación, de competencia, su natural y femenina coquetería.
Antes las mujeres brillaban por la ausencia, es decir, eran codiciadas por su
escasez. Ahora las "gringuitas", con sus herencias culturales europeas, donde la
mujer es la que debe lucir, excitan la competencia de las criollas y, todo
redundará en un mejoramiento en el vestir, en un preocuparse más por la moda, en
cambios más rápidos, aunque casi siempre, todo se haga en un nivel cultural muy
rural, muy simple, generalmente colorido de más, de dudoso gusto y con un algo
de ingenua cursilería.
En lo que queda del siglo la pollera femenina se alarga hasta el pie, sin dejar
de ser ancha, aunque esto ocurre, fundamentalmente, para festejos, o para
cabalgar, o aún para "dentro de casa". La mujer que habita el rancho en medio
del campo, no la deja bajar del tobillo, para evitar se le ensucie, se le
prendan abrojos, etc. La camisa, arriba, es cubierta por una blusa, generalmente
de tela muy liviana, con adornos en el frente, o pechera (lacitos, tablas,
bordados) y mangas largas, generalmente casi ceñidas al brazo.
Sobre la blusa la chaqueta, con o sin faldeta completa, a veces acuchillada,
también solía tener ciertos adornos en la pechera y hasta jabots, y, muchas
veces, en las más acomodadas o para el paseo, religiosa, que terminaba, en
ocasiones, siendo una capita o esclavina. Siempre el chal o rebozo en invierno,
y, para cabalgar, el sombrero de pajilla o de fieltro o la galera. Cada vez se
usan más las medias para paquetear. De algodón y aún de seda.
El calzado con botitas de elástico o con botoncillos al costado y, de entre
casa, para el trabajo, o las menos pudientes, las alpargatas blancas y con
bordados en la capellada.
Hacia fines del siglo la falda se angosta considerablemente y, en los vestidos
más paquetes se hace más larga atrás, con un poco de cola. Se le ponen piezas
superpuestas y se le da un corte (a veces con la ayuda de una almohadilla,
llamada polizón) que acentuaba el perfil de los glúteos, buscando un algo
"picante", que nuestras buenas criollas tenían muy natural...
Se tiende a afinar la cintura, y hasta la campaña llegan los corsés y otros
medios ortopédicos o supercherías de la moda creados en los centros más
sofisticados del mundo occidental.
Empiezan a usarse, cada vez más los vestidos enterizos, sencillos con anchos
cinturones de tela y abrochados en la espalda.
Hasta en el peinado se notan los nuevos aires y el o los moños, el cabello
levantado adelante y "bombé", van desterrando a las trenzas y pautando los
gustos a la moda.
La calidad de las telas, los bordados, cintas, aplicaciones de lentejuelas,
canutillos, azabaches, mostacillas, etc., todo dependerá, como es natural, de la
condición económica de la usuaria y de la ocasión del uso de las prendas.
Las telas predilectas son los percales y las zarazas y, en ocasiones, mezclas de
seda estampada y, hasta panas. Siempre de colores muy vivos: los colorados,
celestes fuertes, amarillos; naranjas y verdes están a la orden con las clásicas
excepciones del vestido negro, para la boda o el luto. O el enteramente blanco
para los bailes de "gran ocasión" incluso cuando éstos duraban varios días y
noches, para "bailar los lanceros", o sea en la jornada culminante del mismo
para el compromiso y también, cada vez más, como vestido de boda.
Los pollerones, de montar de la moza, hechos en forma de cartera, con presillas
de cuero, para fijarlos a la montura, se confeccionan de telas encarpadas y de
colores más sobrios, como azul marino, marrón, bordó, verde oscuro.
Siempre seguirán usándose varias enaguas. Y en los percales blancos, el azul, el
almidón y el lustre, con las planchas de hierro calentadas con brasas o en las
"cocinas económicas", serán un lujo especial de nuestras paisanas.
Hasta el "maquillaje" llega a la campaña, y en los bailes la harina empalidece
los rostros (bastante tostaditos naturales); el carmín para labios y mejillas se
obtiene mojando algún papel colorado, como el papel "crepé" que se usa para
forrar y hacer las guirnaldas y farolitos con que se adorna la sala, el alero y
el patio, en tales ocasiones. Un poco de hollín dramatiza ojeras, que la
salubridad campesina hace inexistentes y sombrea ojos, que de puro negros y
brillantes no lo necesitan.
Desde el siglo XVIII y hasta casi los albores del presente, fueron las
auténticas "colonizadoras y civilizadoras de un medio rural áspero, rudo,
primitivo y hasta brutal.
Pusieron siempre su cuota de gracia, de ternura, de belleza, para desarrugarle
el ceño a una sociedad de hombres casi bárbaros, altivos y groseros, a despecho
de su natural hidalguía, sobriedad y paciencia, no exenta de pachorrienta
filosofía.
Supieron amar y ser fieles, sin tener como contrapartida más que deseo sexual,
costumbre, muchas veces malos tratos y borracheras, cuando no frialdad e
inconstancia, en los mejores casos amistad y respeto, unido a la apetencia
pasional; nunca romanticismo; casi nunca una lisonja o piropo; muy pocas veces
ternura, que, de una forma u otra, alimentaran su espíritu, su sensibilidad
natural.
Supieron ser madres y ¡qué madres!, que durante casi dos siglos no hicieron más
que parirle cachorros de tigres a una tierra que vivió engordada por la sangre
ardiente de aquellos jóvenes, en perpetua guerra, reclamando víctimas a cada
generación que aquellas heroicas mujeres concebían y amamantaban. No hablemos de
su abnegación. De su espíritu de sacrificio, de su frugalidad -sólo comparable a
la de sus hombres- de la entereza de su carácter semejante al viril valor de
ellos.
Desde 1991 anualmente se elige la Paisana Argentina, símbolo de la mujer
nacional, la que no participa en la elección de reinas, siendo en cambio la
encargada de encabezar los desfiles y actos públicos, portando la Bandera
argentina.
EL MATE
Una de las más autenticas tradiciones
argentinas.
Se compone de tres elementos:
yerba, bombilla y mate. Agregamos el agua caliente o fría y alguien que lo cebe.
HISTORIA
La palabra mate, deriva del
quechua “MATI”, que significa calabaza, (vaso o recipiente) que sirve para preparar
y beber la infusión de yerba mate.
La calabaza es conocida
también con el nombre de “porongo”, vocablo castellanizado del quechua y es
el fruto de la planta llamada LAGENARIA VULGARIS o CALABACERA.
En tiempos de la conquista,
el mate fue prohibido por la iglesia por considerarse una “hierba del demonio”.Este
ritual de la infusión practicado por los nativos, resultaba una amenaza para
los recién llegados europeos que desconocían tal práctica y sus efectos y condenaron
a los tomadores de mate por considerarlos “haraganes”, y sosteniendo que este
rito los conducía al “ocio”, paralizándolos muchas horas al día.
Todo intento de erradicación,
fracasó rotundamente.
Para sorber esta infusión,
se usa una bombilla, invento que se les atribuye a los guaraníes que tomaban
la infusión con una cañita (tacuapí). Esta bombilla, tiene unos veinte centímetros
de largo y medio de diámetro y en la parte inferior, termina en una figura de
almendra, llena de agujeritos para que no pase la yerba del mate.
Las hay de alpaca, de plata
y hasta de oro.
En la actualidad, ha proliferado
una gran variedad de mates. Los hay de madera, forrados con aluminio o cuero,
de loza, etc.
Según la manera en que se prepare
esta infusión, se la distingue como:
MATE AMARGO: es el cebado sin
azúcar
MATE DULCE: cebado con azúcar
MATE DE LECHE: cebado con leche
en vez de agua
TERERÉ: mate amargo cebado
con agua fría
MATE COCIDO O YERBEADO: se
prepara más o menos igual que el te.
Esta infusión fue adoptada
por el gaucho, por sus propiedades energizantes y por ser la bebida ideal para
aplacar la sed. El típico mate gaucho, es amargo y se llama “
“cimarrón”. Fue su compañero
en las rondas, como en su familia y en sus soledades.
Se llama rueda de yerbeadores
a los que comparten una reunión, amenizada por el mate y la palabra “gracias”,
es el ritual con que se expresa haber satisfecho el deseo de seguir tomando
mate. No se dice en el primer mate, sino en el cuarto o quinto y al mismo tiempo
traslada el reconocimiento del matero al cebador.
El mate es el intermediario
más confiable para iniciar un diálogo.
Es una demostración donde se
dan los tiempos para hablar y escuchar.
Es la sinceridad, la sensibilidad,
la generosidad, el compañerismo, el cariño y la hospitalidad.
Es la actitud ética, franca
y leal de encontrarse sin mayores pretensiones que la de compartir.
“EL SENCILLO MATE, ES NADA
MÁS NI NADA MENOS QUE UNA DEMOSTRACIÓN DE VALORES”.
En la Argentina, la tradición
de tomar mate puede considerarse un factor de identidad nacional. También lo
hacen los países como Paraguay, Brasil, Uruguay, Chile y Bolivia.
REGLAS PARA COMPARTIR EL
MATE
COMO PREPARAR
LA INFUSIÓN DE MATE
Se debe hacer en un mate curado.
Para curarlo, se coloca yerba de otro mate que haya sido usada y se deja un
día, se tira esa yerba y se vuelve a poner otra vez y se deja otro día.
PREPARACIÓN:
a) Llenar el mate hasta aproximadamente
tres cuartos de su capacidad con yerba mate.
b)Colocar la mano en la boca
del mate y agitarlo suavemente boca abajo.
c)Volver suavemente el mate
a su posición normal y verter un poco de agua tibia cerca del borde.
d) Dejar reposar unos segundos
y una vez que haya absorbido el agua, terminar de llenar con agua caliente (
no hervida y evitando el exceso ).

El cebar mate bien, requiere
una suma de conocimientos y cuidados especiales.
La palabra cebar expresa la
idea de mantener, alimentar, sustentar algo en estado floreciente.
Al decir cebar mate, se quiere
significar, no el acto de llenar el mate con agua caliente, sino mantener
ese mate en condiciones siempre apetitosas.
Mate, contigo todo es poesía
Con este amigo que tengo
Cuantas cosas yo comparto,
El sol cuando me levanto,
La visita que me alegra,
La tristeza de una pena
Y cuantos momentos gratos.
Mate, si vos hablaras
Las cosas que contarías,
Esas charla de cocina con amigos
compartida,
Una noche melancólica
Que con vos se hace poesía,
Deseo que seas mi amigo
Hasta el resto de mis días.
Marta Dehumará
LEYENDA DE LOS
INDIOS GUARANÍES

Hay una vieja leyenda de los indios guaraníes que cuenta los orígenes de su
pueblo en la selva paraguaya.
Según la leyenda, los ancestros de los guaraníes habían cruzado hace mucho
tiempo el grandioso y amplio océano desde tierras lejanas para establecerse en
América.
Allí encontraron una tierra a la vez hermosa y llena de peligros. Con diligencia
y esfuerzo pudieron vencer a la tierra y establecer una nueva civilización.
Las tribus guaraníes trabajaron la tierra y se convirtieron en excelentes
artesanos.
Esperaban ansiosamente la venida del Dios Pa'i Shume, alto, de piel clara, ojos
azules y barba, que según la leyenda descendió de los cielos y aprobó de los
guaraníes con placer.
Él les trajo el conocimiento religioso y les enseñó ciertas prácticas de
agricultura que les serían beneficiosas en tiempos de sequía y pestilencia tanto
como en la faena diaria.
Muy significativamente, descubrió los secretos de la medicina y la salud y
reveló las cualidades de las plantas nativas.
Uno de los secretos más importantes fue cómo cultivar y preparar las hojas del
árbol de la Yerba Mate. La intención de la bebida del mate era de asegurar la
salud, vitalidad y longevidad.
Pasó así:
la tribu despejaba una parte de la selva, plantaba mandioca y maíz, pero después
de cuatro o cinco años el suelo se gastaba y la tribu tenía que mudarse a otro
lugar.
Cansado de tanta mudanza, un indio viejo se negó a irse y prefirió quedarse
donde estaba. La menor de sus hijas, la hermosa Jary, tenía el corazón partido:
o seguía con los jóvenes de la tribu, o se quedaba aislada, ayudando al viejo
hasta que la muerte lo llevara a la paz de Ivy-Marae's. A pesar de los ruegos de
sus amigos, terminó por quedarse con su padre.
Este gesto de amor merecía un premio.
Un día, un shaman desconocido llegó al rancho y le preguntó a Jary qué la haría
feliz.
La muchacha no pidió nada. Pero el viejo pidió: "Quiero nuevas fuerzas para
seguir y llevar a Jary a la tribu que se alejó".
El shaman le dio una planta verde, perfumada de bondad, y le dijo que la
plantara, que cosechara sus hojas, las secara al fuego, las machacara, pusiera
los trozos en una calabacita, le echara agua fría o caliente, y chupara la
infusión. "En esta nueva bebida, encontrará una compañera saludable, aún en las
horas tristes de la soledad más cruel."
Dijo esto y se fue.
Así nació y creció el "caá-mini", del cual salió la bebida caá-y que los blancos
adoptaran más tarde con el nombre de Chimarrao en Brasil, y Yerba Mate en
Argentina, Uruguay y Paraguay.
Con beber la sabia verde, el viejo se recuperó, cobró nuevas fuerzas y fue capaz
de proseguir el largo camino hasta encontrarse con su gente.
Fueron recibidos con gran regocijo.
Y toda la tribu adoptó el hábito de tomar la yerba verde, amarga y dulce, que da
fuerzas y coraje, y que reconforta las amistades en las horas tristes de mayor
soledad.
El mate se convirtió en el componente más común de las curas caseras de los
guaraníes, y sigue siéndolo hoy en día.
Bibliografía: Revista Misiones
LA YERBA MARTE
Es una planta originaria de
América del Sur, el origen de su uso, nos llega desde los indios guaraníes .Era
su alimento básico y la llamaban “caá”, que significa planta o hierba.
Las virtudes que se le atribuyen,
hicieron que su consumo se difundiera, siendo un beneficio para la humanidad.
Esta planta abunda en estado
silvestre y en plantaciones cultivadas. Necesita 30 años para su desarrollo.
Sus hojas permanecen hasta 3 años.
Es una planta tropical, requiere
altas temperaturas y mucha humedad en la tierra y el ambiente. Las tierras coloradas
de Misiones cargadas de óxido de hierro, son las que se consideran mejores.
Se cultiva en Paraguay, Brasil,
Misiones y noreste de Corrientes.
Debemos a nuestros antepasados,
la tradición de la elaboración y el consumo, que con gran esfuerzo reiniciaron
el cultivo en nuestro país, siendo fuente de riqueza de uno de los rincones
de nuestra Patria.
Es energizante, actúa sobre
el sistema nervioso central, antioxidante, diurética, y laxante natural.
Contiene vitaminas como la
A, B1, B2 Y C.
La Yerba Mate (leyenda)
Mucho tiempo hacía que Yasí, la luna, miraba llena de curiosidad y de deseo
desde su cielo oscuro los bosques profundos con que Tupá, el poderoso dios de
los guaraníes, había recubierto la tierra. Los ojos claros de Yasí recorrían
la yerba fina y suave de las laderas, los altos árboles que alargaban sus sombras
en la noche luciente, los ríos de aguas centelleantes, y su deseo de bajar hasta
el bosque se iba haciendo cada vez más ardiente. Entonces Yasí llamó a Arai,
la nube rosada del crepúsculo, y le dijo:
- ¿Quieres bajar conmigo a la tierra?
Arai, la dulce compañera de la diosa, se quedó asombrada del extraño deseo
de Yasí. Pero ésta siguió apremiante:
- Sí. Ven conmigo, Arai. Mañana por la tarde dejaremos el cielo azul y nos
meteremos por el bosque, entre los altos árboles.
- Pero todos sabrán lo que hemos hecho; al llegar la noche notarán tu ausencia.
Yasí sonrió mientras sus ojos brillaban burlonamente.
- Sólo las nubes, tus hermanas, lo sabrán. Las llamaré, les pediré que vengan
veloces y apretadas. Cubrirán todo el cielo y nadie sabrá nuestra aventura.
Las palabras de Yasí convencieron a la nube rosada, y al atardecer del día
siguiente, dos hermosas doncellas paseaban por el bosque solitario, mientras
negras y densas nubes amenazaban la tierra con su aspecto tormentoso.
Yasí miraba entusiasmada los árboles, que ofrecían sus frutos olorosos; las
ramas susurrantes, movidas por el viento; el verde de las hojas, casi blanco
cuando ella se acercaba. Yasí sintió bajo sus pies desnudos la húmeda suavidad
de la yerba, y vió su hermoso rostro lunar reflejado en las aguas profundas
de los ríos. Yasí y Arai eran felices en su correría a través del bosque; pero
sus cuerpos se iban fatigando. Caminaban en la noche oscura dejando a su paso
una sombra de luz. A lo lejos, en un claro del bosque, vieron una ruinosa cabaña,
y hacia ella se encaminaron para buscar un poco de reposo, pues, aunque eran
diosas en su morada celeste, sentían el cansancio bajo la forma de doncellas.
De pronto, sus aguzados oídos sintieron el leve chasquido de una ramita al quebrarse.
Yasí volvió su rostro radiante hacia aquel lugar, y su luz iluminó a un tigre,
un yaguareté que se abalanzó sobre ellas a la vez que quedaba deslumbrado por
la repentina luminosidad. Las dos doncellas no tuvieron tiempo de perder su
forma corpórea, pero si de hacerse rápidamente hacia un lado, mientras el tigre
fallaba en su ataque. Después vieron como un hombre, de edad avanzada, pero
con instinto y experiencia de cazador, venía en su auxilio y luchaba con el
yaguareté. El bosque quería ofrecer a las dos diosas una última y singular aventura.
Aquel hombre sabía esquivar diestramente su cuerpo de las garras del tigre a
la vez que le hundía su cuchillo repetidamente: sin embargo, no parecía por
eso llevar ventaja sobre el animal. Con un esfuerzo nada común se lanzó por
última vez sobre el yaguareté; la hoja del cuchillo brilló un momento en el
aire y cayó pesadamente sobre la cabeza del tigre, que quedó separada del cuerpo.
El viejo indio había vivido remozado durante los últimos minutos que duró la
lucha; parecía como si todo el vigor de su juventud hubiese vuelto a su brazo
poderoso; pero, en cuanto el tigre hubo muerto, sus brazos colgaron pesados
a lo largo del cuerpo, aunque la mano seguía sujetando con fuerza el ensangrentado
cuchillo. Después, con la respiración aún jadeante, sus ojos buscaron a las
dos muchachas.
-Ya no tenéis por qué temer - les dijo -. Ahora os ruego, hermosas jóvenes
que aceptéis la hospitalidad que puedo ofreceros en mi cabaña.
Yasí y su compañera aceptaron gustosas la invitación a la vez que elogiaron
el valor y la destreza que el viejo indio había demostrado en la lucha. Después
fueron tras él y entraron en la choza.
-Sentáos sobre esas esteras mientras aviso a mi mujer y a mi hija para que
vengan a ofreceros los deberes de la hospitalidad - dijo el viejo.
Y desapareció de aquel lugar, mientras las dos jóvenes se miraban llenas de
asombro sin atreverse a decir ni una palabra. A su alrededor todo era ruinoso
y miserable, y, si ya les había llamado la atención que un solo hombre viviese
en aquellas soledades, su asombro subió al enterarse que dos mujeres vivían
junto a él. Su aventura por la tierra iba adquiriendo una serie de matices insospechados.
Pero no les dió tiempo a divagar, porque las dos mujeres anunciadas, llenas
de afectuosidad, entraron donde ellas estaban.
-Venimos a ofreceros nuestra pobreza dijo la mujer del viejo indio.
Pero Yasí y Arai apenas si se daban cuenta de lo que les decía, pues habían
quedado maravilladas por la hermosura de la joven, que, Ilena de un tímido recato,
estaba ante ellas.
-No tenéis que esforzaros - dijo, por fin, Yasí saliendo de su asombro - Os
agradeceremos cualquier cosa que podáis ofrecernos, pues hemos caminado por
el bosque desde el atardecer y estamos más fatigadas que hambrientas.
La joven se apresuró entonces a traer unas tortas de maíz que, guardadas sobre
el rescoldo de la lumbre, habían conservado su tibieza y blandura. Pero lo que
las dos diosas no supieron en aquel momento, ya que bajo forma humana habían
perdido algunos de sus poderes divinos, era que aquellas sabrosas tortas estaban
hechas con el único maiz que quedaba en la cabaña.
Durante un buen rato el viejo matrimonio y la hermosa doncella procuraron hacer
grata la estancia de las diosas; pero Yasí permanecía un poco ajena a lo que
decían. Encontraba tan fuera de lo natural que aquellas tres personas viviesen
allí, alejadas de los demás hombres y expuestas a los peligros de las fieras,
que no podía apartar la idea de que en todo ello había algún misterio. Y, no
pudiendo más en su curiosidad, pregunto, por fin, procurando que sus palabras
no dejasen ver su deseo, sino más bien como quien pregunta algo al azar:
-¿ Hay alguna otra cabaña cerca de ésta?
- No - contestó el viejo indio -; vivimos aquí completamente aislados de los
demás hombres. No, hay ninguna cabaña próxima.
- ¿Y no sentís temor en estas soledades? - inquirió de nuevo Yasí.
Pero el viejo, sabía callar lo que le interesaba y respondió evasivamente:
-No, no, ninguno. Hemos venido aquí a vivir por nuestro gusto.
Después se levantó, no sin cierta ceremonia en sus ademanes y dijo:
- No quisiera fatigar a quien se acoge bajo nuestro techo, pues Tupá mira con
desagrado al que no cumple dignamente la hospitalidad con sus semejantes. Por
tanto, os dejaremos reposar lo que queda de la noche. Mañana, si vuestro deseo
es abandonar estos bosques, os acompañaré hasta donde no exista ningún peligro.
Y, una vez dicho esto, salió seguido de su mujer r la noche en la ruinosa cabaña.
Llegó la nueva luz, y con ella Yasí anunció al viejo que había llegado el momento
de marchar.
- Esperamos - le dijo - que, así como os habéis comportado con nosotros tan
amablemente, nos acompañiéis, según dijistéis, hasta el linde del bosque.
Pero no hacía falta que la diosa le recordase su promesa, pues el hombre era
hospitalario y veraz, y se puso en seguida a disposición de sus deseos. Salieron
la mujer y la hija a despedir a las dos aventureras doncellas; que, acompañadas
del viejo, emprendieron el camino.
Apenas se habían apartado del claro del bosque donde estaba la cabaña, cuando
Yasí, con toda su fría astucia, intentó que su acompañante les dijera lo que
tanto deseaba. Pero el viejo había intuído el deseo de la joven, y, atribuyéndolo
a curiosidad propia de mujer, se decidió a satisfacerlo, y le dijo:
- Hermosa doncella, bien veo que os ha llamado la atención el alejamiento en
que vivo con mi mujer y mi hija; mas no penséis que hay en ello ningún motivo
extraño.
Yasí, que había empezado a regocijarse con las primeras palabras del viejo,
sintió el temor de que éste no continuase, al ver que hacía una pausa en su
comenzado relato.
Entonces Arai, la rosada nube, hizo un intento para que el deseo de su amiga
quedase satisfecho, y preguntó:
- ¿Y hace mucho tiempo que vivís en el bosque?
- Si, ya hace bastante, y no puedo quejarme de esta soledad, porque ella me
ha dado la tranquilidad que empezó a faltarme cuando vivía entre los de mi tribu.
Entonces cl viejo indio, ya dispuesto a la confidencia, contó a las dos jovenes
el motivo por el que se había retirado a vivir en 1a humilde cabaña donde ellas
le habían acompañado.
Durante su vida juvenil había vivido junto a los de su tribu, una tribu como
las muchas que estaban en las proximidades de los grandes ríos, dedicadas a
la caza y a la lucha. Allí conoció a la que fué su mujer, y su alegría no tuvo
límites el día en que nació su hija, una niña tan llena de hermosura, que aumentaba
el gozo natural de sus padres. Pero esta alegría se fué trocando en preocupación
a medida que la niña fué creciendo, pues era tan inocente, tan llena de candor
y tan falta de malicía, que el padre empezó a temer el día en que perdiera tan
hermosos atributos. Poco a poco, el desasosiego, la inquietud y el temor invadieron
el espíritu del indio hasta que determinó alejarse de la comunidad en que vivía
para que en la soledad pudiese su hija guardar aquellas virtudes con que Tupá
la había enriquecido.
- Abandoné todo lo que no me era necesario para vivir en el bosque - dijo el
viejo - y, sin decir a nadie hacia dónde iba, huí como un venado perseguido,
hacia la soledad. Desde entonces vivo allí. Sólo el cariño que tengo a mi hija
pudo hacerme cometer esta especie de locura. Pero soy feliz, vivo tranquilo.
Calló el viejo y ninguna de las dos supo qué contestarle. Entonces Yasí, viendo
que el linde del bosque estaba cerca, le pidió que las dejase, después de prometerle
que a nadie hablarían de su encuentro. Accedió el viejo indio, y, una vez que
Yasí y Arai se vieron solas, perdieron sus formas humanas y ascendieron a los
cielos.
Pasaron algunos días, en los que la pálida diosa no podía olvidar las aventuras
y sobre todo el encuentro que había tenido en el bosque, y, observando al viejo
indio desde su soledad celeste, comprendió todo el valor de la hospitalidad
que aquél les había ofrecido en su cabaña, pues vió que las tortitas de maíz,
de que tanto gustaban todas aquellas tribus, habían desaparecido de su alimento.
Era indudable que las que les fueron ofrecidas habían sido las últimas que tenían.
Entonces, una tarde, volvió a hablar con Arai y le contó lo que había observado.
- Yo creo - dijo la nube sonrosada - que debemos premiar a aquellas gentes.
¿ Qué te parece, Yasí ?
- Lo mismo he pensado yo, y por eso he querido hablar contigo. Podríamos hacer,
ya que el viejo tiene ese cariño por su hija, tan fuera de lo común, que nuestro
premio recayese sobre la joven.
-Has pensado bien, Yasí. Y como fué tan hospitalario, y sabes que Tupá se alegra
de que los hombres sean de ese modo, tendremos también que demostrárselo.
Desde aquel momento, las jóvenes diosas se dedicaron con afán a buscar un premio
adecuado. Por fin, se les ocurrió algo verdaderamente original y, con el mayor
secreto, se decidieron a ponerlo en práctica. Para ello, una noche infundieron
a los tres seres de la cabaña un sueño profundo, y, mientras dormían, Yasí en
forma de blanca doncella fue sembrando, en el claro del bosque que delante de
la choza se extendía, una semilla celeste. Después volvió a su morada, y desde
el cielo oscuro iluminó fuertemente aquel lugar, a la vez que Arai dejaba caer
suave y dulcemente una lluvia menuda que empapaba amorosamente la tierra. Llegó
la manaña, Yasí quedó oculta bajo el sol radiante, pero su obra estaba concluída.
Ante la cabaña habían brotado unos árboles menudos, desconocidos, y sus blancas
y apretadas flores asomaban tímidas entre el verde oscuro de las hojas. Cuando
el víejo indio despertó de su profundo sueño y salió para ir al bosque, quedó
maravillado del prodigio que ante la puerta de su choza se extendía. Desde ella
estaba quieto y silencioso queriendo comprender lo que había sucedido, pero
a la vez con un soterrado temor de que sus ojos y su mente no fuesen fieles
a la realidad. Por fin, llamó a su mujer y a su hija, y, cuando los tres estaban
extáticos mirando lo que para ellos era un prodigio, otro mayor acaeció ante
sus ojos y les hizo caer de rodillas sobre la húmeda tierra. Las nubes,que desperdigadas
vagaban por el cielo luminoso, se juntaban apretadamente y lo tornaron oscuro,
al mismo tiempo que una forma blanquísima y radiante descendía hasta ellos.
Yasí, bajo la figura de doncella que habían conocido, les sonreía confiadamente.
- No tengáis ningún temor - les dijo -. Yo soy Yasí, la diosa que habita en
la luna, y vengo a premiaros vuestra bondad. Esta nueva planta que veis es la
yerba mate, y desde ahora para siempre constituirá para vosotros y para todos
los hombres de esta región el símbolo de la amistad. Y vuestra hija vivirá eternamente,
y jamás perderá ni la inocencia ni la bondad de su corazón. Ella será la dueña
de la yerba.
Después, la diosa les hizo levantar del suelo donde estaban arrodillados, y
les enseño el modo de tostar y de tomar el mate.
***
Pasaron algunos años, y al viejo matrimonio le llegó la hora de la muerte.
Después, cuando la hija hubo cumplido sus deberes rituales, desapareció de la
tierra. Y, desde entonces suele dejarse ver de vez en vez entre los yerbales
paraguayos como una joven hermosa y rubia en cuyos ojos se reflejan la inocencia
y el candor de su alma.
EL CABALLO

El caballo llegó a América,
a través de los conquistadores, pero todas las manadas equinas, descienden de
Mongolia, Asia, donde los árabes los introdujeron a España y que aún conservan
en sus orígenes la pureza de antaño.
Los primeros caballos llegaron
el 24 de noviembre de 1493 y desembarcaron en la isla Española (hoy Haití)
en el segundo viaje de Colón.
En 1536, Pedro de Mendoza,
llevó 76 caballos al Río de la Plata Este grupo que se dispersó por los
amplios horizontes pampeanos, dio origen al caballo criollo, que se formó por
la adaptación de la sangre árabe berberiana y andaluza, al ambiente americano.
La severa selección realizada
por la naturaleza, durante siglos de vida salvaje, eliminó a los débiles y los
más fuertes se reprodujeron.
Así se formó esta familia inigualable
en la que se caracteriza por su resistencia, rusticidad, poder de recuperación,
docilidad, sobriedad e inteligencia, que lo distingue y diferencia de todas
las demás razas del mundo.
Hace menos de 10.000 años,
fue domesticado cambiando el curso de la humanidad.
La domesticación de este hermoso
animal, con la belleza de sus formas y la armonía de sus movimientos, facilitó
al hombre, la vida, la comunicación y el trabajo.
Los indios los adiestraban
a su manera, logrando animales de asombrosa velocidad.
Éstos primero, los gauchos
después, hicieron de los caballos criollos, su medio de transporte, su compañero
de caza y su camarada de juego. Para el gaucho fue su único medio de movilidad.
Él y su caballo, son casi una misma imagen. Nada hacía el gaucho sin su caballo
que lo acompañó en su errar en el desierto.
Fue el compañero fiel de cada
hombre de esta tierra, que participó en las epopeyas patrias.
En la actualidad en la Argentina,
hay gran variedad de pelajes: alazán tordillo, tobiano, overo, tostado,
etc.
Creado para soportar muchas
horas de trabajo, son tranquilos y fuertes. Entran en los ríos sobre las piedras
resbaladizas, con una seguridad increíble. En condiciones inhóspitas, tiene
facilidad para la supervivencia.
En el siglo pasado, un grupo
de entusiastas, recorrieron el país, comprando yegüas a indios y criollos y
lograron sentar las bases de esta raza tan significativa de nuestra tradición
e identidad, que hoy sigue pastando dentro de nuestras fronteras.
PAYADA DEL
CABALLO
El Caballo que ha llegado
con Don Pedro de Mendoza
sobre la pampa grandiosa
luego se ha multiplicado.
Traia un zaino colorado
que cuando desembarcó
junto al Riachuelo montó,
y pienso que fue el primero,
que resollando el Pampero
estas praderas cruzó.
En el suelo paraguayo,
cuando Artigas se moría
"traigan mi moro", decía
quiero morir de a caballo.
Argentinos y uruguayos
ya conocen el porqué
hay que estriabar con mas fé
cuando ya el final se advierte
que a un buen gaucho, ni la muerte
debe encontrarlo de a pie.
A caballo por Suipacha
con los gauchos de Balcarce
que amagando replegarse
volvieron de punta y hacha
con esos criollos sin tacha
que al alerta del clarín
desde el lejano confín
en un galope nos llega
el tostao de Santos Vega
y el blanco de San Martín.
En el galope o el tranco
el paseo o el sacrificio
el Palomo de Aparicio
tuvo alas de poncho blanco,
y en el centro y en el flanco
de las pampas solariegas
se toparon en refriegas
para el mal o para el bien,
el oscuro de Pincén
y los blancos de Villegas.
Un moro de buena laya
montó Guemes y al comienzo,
un bayito en San Lorenzo
cayó bajo la metralla
en la guardia el monte talla
un colorao, sangre e' toro
como diciendo, atesoro
aquel corvo soberano
va el rocillo de Belgrano
y Martín Fierro en su moro.
Y sin dejar nombre alguno
porque el paisano sencillo
lo nombró por el rocillo
el gateao o el lobuno
el pangaré y el cebruno
los ensilla la memoria
con un apero de gloria
y con las señas del pelo
como el gaucho de este suelo
fueron sin nombre a la historia.
José Curbelo - Roberto Ayrala
ENSILLAR
PARA LA GENTE DEL CAMPO, ENSILLAR (PONER LA
MONTURA CRIOLLA AL CABALLO) ES UNA CEREMONIA HABITUAL Y PLACENTERA, EN LA
CUAL SE DEBE SEGUIR UN ORDEN. EL CABALLO BAQUEANO ES AQUEL QUE SE QUEDARÁ QUIETO
CUANDO EL PAISANO LE PONE EL APERO (DENOMINACIÓN DE LA MONTURA GAUCHA EN EL
NORTE), EN EL SUR SE UTILIZA EL BASTO O EL LOMILLO.
HAY UNA CHACARERA QUE RESUME EL ACTO DE ENSILLAR, POR ELLO NOS REMITIMOS DIRECTAMENTE
AL TEMA:

CHACARERA
'EL ENSILLAO
SI ME DEJA COMPADRE
LE VOY A CONVIDAR
LO QUE SABEN MIS SESOS
DE COMO HAY QUE ENSILLAR
PRIMERO VAN LAS
RIENDAS,
CHAPIADAS SON MEJOR,
DESPUES VAN LOS
PELEROS
DE MENOR A MAYOR
NO VAN MUY ADELANTE
TAMPOCO TAN ATRÁS
Y SI EL FLETE ES GUASANCHO
NO SE LE CORREN MÁS
SOSIÉGUESE MI AMIGO
RESUELLO HAY QUE TOMAR
SI USTED SE ME LO CANSA
A QUIEN LE VIÁ ENSEÑAR
ARRIBA UNA
CARONA
MOLDEADA CON AMOR
NO SE OLVIDE LA
SILLA
CON TIENTOS, SI SEÑOR
LA CINCHA, LOS
PEYONES
Y UN CALCHUDO MARRÓN
BAJO LA SOBRECINCHA
VA EL
SOBREPEYÓN
SI VE QUE VIENE LLUVIA
PONGA EL PONCHO DOBLAO
ENTRE MEDIO E' LOS CUEROS
QUE LINDO LE HA QUEDAO
SOSIÉGUESE MI
AMIGO
ACABO E' TERMINAR
SOLO LE FALTA EL
LAZO
PA' DIRSE A PAQUETEAR
Letra: Eduardo Ocaranza
- Música: José Poviña
Fecha: Febrero 1988.
Diccionario (pARA COMPLETAR REMÍTASE AL
VOCABULARIO DEL SITIO)
CALCHUDO: EN ESTE CASO: PELUDO. PEYÓN CON LANA LARGA
CARONA: PLANCHA DE CUERO TRABAJADO QUE SE PONE ENCIMA DE LOS PELEROS
CINCHA: TEJIDO DE PIOLA CON ARGOLLAS EN LA PUNTA PARA SOSTENER LA SILLA
FLETE: CABALLO
GUASANCHO: DE LOMO DEMASIADO ARQUEADO.
LE VIÁ: LO VOY A - LE VOY A
PAQUETEAR: PRESUMIR
PELEROS: MANTA DE LANA DE OVEJA QUE SE PONE ENCIMA DEL CUERO DEL CABALLO
PEYONES O PELLONES: CUERO CURTIDO DE OVEJA O DE LLAMA (CON LANA)
RIENDAS CHAPIADAS O CHAPEADAS: LONJAS DE CUERO TRENZADO O DE SUELA CON
BORLAS DE PLATA.
SOBRECINCHA: CINCHA DELGADA QUE VA POR ENCIMA DE TODO EL ENSILLADO
SOBREPEYÓN: PLANCHA DE CUERO MÁS DELGADO QUE LA CARONA QUE VA SOBRE LOS
PEYONES Y DEBAJO LA SOBRECINCHA
TIENTOS: TIRAS DE CUERO
EL
APERO
El apero es el "vestido" del caballo, se compone de varias piezas, todas
importantes para un cómodo andar.
Hoy como ayer, las piezas del apero se realizan cuidadosa y artesanalmente.
Los elementos de manejo son: el bozal, las riendas y el pretal que agarran la
cabeza del caballo., la cincha aprieta el vientre y sujeta la montura formada
por la sudadera y la silla.
La sudadera va directamente sobre el pelo del animal y puede ser de lana o cuero
de oveja; la silla de montar es de cuero rígido, allí se sienta el jinete.
Los estribos cuelgan a ambos lados y son de suela o metal, redondos,
triangulares o cuadrados; en ellos se apoyan los pies
LAS CREENCIAS
Creencia es la convicción que se tiene
sobre hechos o cosas relacionadas con la religión. Pero folklórica o
etnográficamente, su significado es mucho más amplio, acercándose a la acepción
que en lenguaje vulgar tiene esa palabra y que engloba un determinado modo de
pensar.
Las creencias populares engloban todo tipo de
ideas sobre los temas que por tradición han preocupado al hombre, desde la causa
y curación de enfermedades, hasta la especulación sobre la vida después de la
muerte, así como : supersticiones, magia, adivinación, brujería y apariciones
fantasmales o de criaturas fantásticas y mitológicas. Pueden ser innumerables :
salud, astrológicas, agrícolas, augurios, atmosféricas, etc.
Nuestro país, tiene motivos especiales para
interesarse por este patrimonio común de la experiencia popular ya que es
un país de inmigración, expuesto a la influencia de razas, ideologías y culturas
diferentes, necesitando reafirmar su personalidad que viene de lo hondo de la
historia y evitar así que la diversidad de corrientes espirituales, lleguen a
desvirtuar la fisonomía de la nacionalidad argentina.
Las creencias, como las leyendas, mitos,
narraciones, refranes, fábulas y anécdotas, son el culto por el pasado, la
expresión de la vida íntima de una región o sociedad, constituyendo una
tradición que es el vínculo que ata a las agrupaciones humanas y hace sentir la
diferencias entre los pueblos vecinos y que le ha dado el sello propio a cada
región y una sensibilidad característica.
Se han estimado como folklore argentino,
producciones de notorio origen español, pero asimiladas desde remoto tiempo por
nuestro pueblo, que las siente, las ama, las propaga y las tiene por suyas y que
han influído en su formación espiritual. Este patrimonio español, es compartido
con otros países de habla hispana.
Cada zona geográfica de nuestro país, tiene su
tradición en creencias. Los pueblos tienen que conservar no solamente el
pensamiento creador del hombre, sino que deben cultivar las fibras más íntimas
del ser, en el sentimiento de amor al suelo natal y de respeto por sus primeras
manifestaciones culturales, para que el pueblo se temple en lo más abnegado de
su raza.
DIFUNTA CORREA
En el transcurso del año 1835 un criollo de
apellido Bustos fue reclutado en una leva para las montoneras de Facundo Quiroga
y llevado por la fuerza a La Rioja. Su mujer, María Antonia Deolinda Correa,
desesperada porque su esposo iba enfermo, tomó a su hijo y siguió las huellas de
la montonera.
Luego de mucho andar -cuenta la leyenda- y
cuando estaba al borde de sus fuerzas, sedienta y agotada, se dejó caer en la
cima de un pequeño cerro. Unos arrieros que pasaron luego por la zona, al ver
animales de carroña que revoloteaban se acercaron al cerro y encontraron a la
madre muerta y al niño aún con vida, amamantándose de sus pechos. Recogieron al
niño, y dieron sepultura a la madre en las proximidades del Cementerio
Vallecito, en la cuesta de la sierra Pie de Palo.
Al conocerse la historia, comenzó la
peregrinación de lugareños hasta la tumba de la "difunta Correa". Con el tiempo
se levantó un oratorio en el que la gente acercaba ofrendas.
Cuenta Roque Pichetto que "La difusión de
sus milagros ya tradicionales se ha extendido por todo San Juan: los poetas y
cantores populares le dedican sus coplas y canciones, los hombres de campo le
piden protección para sus cosechas, los arrieros, con quienes tiene una deuda,
la consideran su protectora, hacen sus peligrosos viajes a través de las
serranías y quebradas bajo su amparo, las madres que por su debilidad carecen
del necesario alimento para sus pequeñuelos, elevan sus oraciones fervientes a
ella para que nutra sus pechos
escuálidos"
Alfredo Moffat afirma que este mito "constituye uno de los casos más
interesantes de las creencias populares, pues constituye un mito ancestral
indígena que no pudo ser reinterpretado por la Iglesia Católica debido a que no
existe ningún mito equivalente en la cultura occidental cristiana para que pueda
ser 're-modelado'. Esto es debido a que la estructura del mito es la
sobrevivencia de un niño que mama los pechos de la muerta. Mamar de un cadáver,
es decir tomar vida de la muerte, no existe como estructura en la mitología
occidental cristiana".
"Por ejemplo la PACHAMAMA como el espíritu
indio de la madre tierra -agrega Moffat-, ha sido 'remoldeado' o reinterpretado
por la Iglesia a través de la figura de la Virgen María y toma los nombres de
Virgen del Carmen, del Valle, etc. según la región andina
LA LUZ MALA
Nuestro interior provinciano es muy lindo en
paisajes y bellezas naturales, pero más bondadosa ha sido la naturaleza con el
hombre que habita en esas "soledades"; en esa eterna quietud y paz. Soledad que
se convierte en compañía para el espíritu, que le infunde melancolía y le
fortifica el alma. Pero no siempre hay tranquilidad en esos parajes; las
corridas, los velorios, las fiestas religiosas y las supersticiones mantienen
inquieto al hombre de cerro y de campo y le tornan divertida su monótona vida.
La riqueza cultural de nuestra gente es
inimaginable; resultado de la fusión de las antiguas culturas aborígenes, del
cristianismo, de las soledades y desventuras que en el marco geográfico se
desarrollaron a través de años y años. Un tesoro que el hombre de la ciudad por
su vida agitada y sofocante muchas veces no conoce, y que forma parte de nuestra
tradición.
Entre las supersticiones y leyendas de la gente
del campo o de los cerros está la de la "luz mala" o "Farol de Mandinga", mito
con trascendencia religiosa que se extiende por casi todo el Noroeste Argentino.
En algunas épocas del año (generalmente las más
secas) se suelen ver de entre las pedregosas y áridas quebradas de los cerros
del oeste tucumano (Mala, Nuñorco, Muñoz, Negrito, Quilmes, etc), a la oración -
de tarde -, o cuando los últimos rayos del sol iluminan las cumbres de los
cerros y el intenso frío de la noche va instalándose en los lugares sombreados,
una luz especial, un fuego fatuo; producto de gases exhalados por cosas que se
hallan enterradas conjugados con los factores climáticos; a ella - con terror y
morbosidad - los lugareños denominan "luz mala" o el "farol del diablo".
El día de San Bartolomé (24 de agosto) es el
más propicio para verlos, ya que es cuando parece estar más brillante el haz de
luz que se levanta del suelo y que, por creencia general, se debe a la
influencia maligna, ya que popularmente estiman que es el único día en que
Lucifer se ve libre de los detectives celestiales y puede hacer impunemente de
las suyas (Ambrosetti, "Supersticiones y leyendas").
La luz es temida también por que imaginan ver
en ella el alma de algún difunto que no ha purgado sus penas y que, por ello,
sigue de esa forma en la tierra.
Generalmente nadie cava donde sale la luz por
el miedo que ésta superstición les ha producido, los pocos que se han aventurado
a ver que hay abajo de la luz siempre han encontrado objetos metálicos o
alfarería indígena - muchas veces urnas funerarias con restos humanos, lo que
aumentó el terror- que al ser destapada despide un gas a veces mortal para el
hombre, por lo que los lugareños aconsejan tomar mucho aire antes de abrir o
sino hacerlo con un pullo - manta gruesa de lana - o con un poncho, de suerte
que el tufo no llegue a ser respirado.
Debido a la continua migración a las ciudades y
centros poblados, y por constante progreso estas leyendas van quedando
reservadas solo para los mayores; la juventud se preocupa por otras cosas que
estima más importante.-
SALAMANCA
Antro secreto, conocido solo por los iniciados
en las artes de la brujería, donde en las noches de los sábados se reúnen
hechiceros, adivinos y brujos (CALCUS) en compañía de animales colaboradores y
espíritus convocados con la finalidad de divertirse y planear actividades.
Quienes afirman haber estado allí lo describen como un recinto iluminado con
lámparas de aceite humano y donde reina gran alboroto por los gritos y
carcajadas de los concurrentes.
Allí se realizan conjuros y maldiciones, para
poder ingresar se debe conocer la contraseña, sin la cual la entrada permanece
invisible, si por el contrario se conoce se ingresa al recinto pasando por una
especie de laberinto tortuoso, donde el recibimiento son experiencias
terroríficas, sin amilanarse.
Entre otros se debe sortear el ARUNCO, con un
chivo maloliente que a embestidas lo empujara hacia el interior. Una enorme
culebra colgante, amenazando de cuya boca rezuma baba sanguinolienta y
finalmente con un BASILISCO de ojo centelleante. Los adeptos no pueden
revelar la entrada a la SALAMANCA a riesgo de tener que padecer un terrible
castigo que se dicte contra el.
Se ha pretendido derivar el vocablo del Aimará
sallamanca que significa "piedra abajo" pero la mayoría presume que tanto el
mito como la denominación son de origen hispano y común en toda América del Sur,
aun se mantiene en el noroeste Argentino y zona de la Puna, sur de Bolivia.
Vicuña Cifuentes señala que en Chile hay muchos
que piensan que lo que llaman salamancas en las diversas regiones no son más que
entradas a una gran Cueva de Salamanca, y que la forma de reconocer si una
persona ha estado allí es observar si al caminar proyecta sombra.
Por su parte Villafuerte nos informa que en
Catamarca se cuenta que la forma de entrar a una salamanca es desnudo, con la
guía de un cuervo negro. El visitante debía renegar de Dios y escupir un
crucifijo que colgaba de la puerta.
En Jujuy numerosos testimonios recogidos por
Berta Vidal refieren la existencia de una salamanca en el HUANCAR (cerro de
escasa elevación en la zona de Abra Pampa) y que el TIO (Diablo) aparece vestido
como gaucho elegante con accesorios de plata para buscar hombres que quieran
realizar contratos a cambio de fabulosas riquezas.
"Las comparsas de carnaval hacen todos los años
una fiesta campestre cerca del HUANCAR, el domingo de tentación" -cuenta uno de
los testimonios-. Existe una copla que habla del contrato con el tío:
Voy a firmar un contrato
el martes de carnaval
con el diablo principal,
que me espera en el Huancar.
CULTURA
La cultura es el resultado y efecto
de cultivar los conocimientos humanos y de afinarse por medio del ejercicio
las facultades intelectuales del hombre.
La cultura es todo ese complejo que comprende conocimientos,
creencias, moral, arte, derecho, costumbres y cualquiera otras capacidades y
hábitos adquiridos por el hombre de una sociedad.
INSTRUMENTOS
FOLKLORICOS
EL BOMBO4
POR LA FORMA EN QUE SE OBTIENE
SU SONIDO, EL BOMBO ES UN INSTRUMENTO DE PERCUSIÓN, GOLPEADO GENERALMANTE POR
DOS PALILLOS, DOS MAZOS, O UN MAZO Y UN PALILLO (esta es la forma más usual).
LA MATERIA QUE VIBRA AL SER GOLPEADA,
ES EL PARCHE O CUERO. LA CONDICIÓN QUE REQUIEREN LOS PARCHES PARA EMITIR UNA
SONORIDAD CLARA Y MUSICAL, ES QUE ESTEN BIEN ESTIRADOS Y TEMPLADOS.
LA PALABRA PERCUSIÓN INDICA LA
FORMA O MECANISMO DE OBTENCIÓN DEL SONIDO, NO LA MATERIA QUE VIBRA.
EL CUERPO DEL BOMBO ESTÁ CONSTITUÍDO
DE MADERA DE CEIBO, DE SAUCE, DE CARDÓN, O DE ÁRBOLES LOCALES QUE UNA VEZ TRABAJADOS
RESULTAN DIFÍCILES DE CATALOGAR
LOS DE CEIBO SE CARACTERIZAN
POR SU LIVIANDAD Y LOS DE CARDÓN POR ESAS ABERTURAS TAN ORNAMENTALES DE SU FIBRA.
LA FABRICACIÓN DEL CUERPO DEL
BOMBO ES TAREA LABORIOSA Y MUY DIFÍCIL DE REALIZAR FUERA DEL AMBIENTE CAMPESINO,
NO SOLO POR LA FALTA DE MATERIA PRIMA, SINO POR EL TIEMPO Y PACIENCIA
DE QUE HAY QUE TENER. SOCAVAR UN TRONCO DE ÁRBOL HASTA AHUECARLO TOTALMENTE,
DANDO A SUS PAREDES EL ESPESOR APROXIMADO DE UN CENTÍMETRO, DEMANDA UNA INVERSIÓN
DE HORAS QUE EN LAS CIUDADES ES IMPOSIBLE REALIZAR.
UNO DE LOS PROCEDIMIENTOS PARA
SOCAVAR EL TRONCO, ES IR QUEMANDO LA MADERA, LUEGO DE LO CUAL SE RETIRAN LOS
RESTOS CARBONIZADOS. REPITIENDO LA OPERACIÓN HASTA LOGRAR EL CILINDRO TOTALMENTE
AHUECADO.
LAS MEDIDAS SON MUY VARIABLES,
YA QUE DEPENDEN DEL DIÁMETRO ORIGINAL DEL TRONCO. TÉRMINO MEDIO ENCONTRAMOS
LAS SIGUIENTES: TAMAÑO MEDIANO EN CMS, 35 X50; PARA LOS GRANDES 45 X60 Y LOS
PEQUEÑOS30 X 40.
ACTUALMENTE DEBIDO A LA DEMANDA
DE ESTOS INSTRUMENTOS, SE REALIZAN CON MADERA TERCIADA, QUE ABARATA EL PRECIO
Y ASEGURA LA PROVISIÓN EN EL MERCADO, SIENDO SU SONIDO NO TAN LLENO COMO LOS
CAMPESINOS.
OTRO DE LOS COMPONENTES
DEL BOMBO SON SUS MEMBRANAS, REALIZADAS CON CUEROS DE OVEJA, CABRA VIZCACHA,
GUANACO, ETC, SE EXTIENDEN SOBRE UN MARCO EN FORMA DE ARO AL QUE VAN ENROLLADOS
Y COSIDOS. LA CONDICIÓN NECESARIA PARA QUE EL PARCHE EMITA BUEN SONIDO,
ES QUE ESTÉ BIEN TENSO ( de la misma manera que las cuerdas de una guitarra).
LOA PARCHESESTAN SUJETOS AL CUERPO
DEL BOMBO, POR MEDIO DE CORREAS, CUYO NOMBRE APROPIADO ES EL DE TIENTOS.
EL MARCO REDONDO QUE SOSTIENE
EL PARCHESE DENOMINA “ARO OCULTO”; YA QUE EL PARCHE LO ENVUELVE AL ESTAR
ENROLLADO SOBRE ÉL.
OTRO ARO LLAMADO EXTERNO, ES
EL QUE RESGUARDA LA INTEGRIDAD DEL PARCHE Y ES EL QUE POR MEDIO DE PERFORACIONES
RECIBE LA PRESIÓN DE LOS TENSORES.
LA QUENA
INTRODUCCIÓN
LA QUENA ES UNA FLAUTA ORIGINARIA
DE AMÉRICA DEL SUR, DE LA ZONA ANDINA (BOLIVIA, ECUADOR, PERÚ, CHILE Y
ARGENTINA), QUE SE TOCABA EN EL IMPERIO INCA Y AHORA EN TODO EL MUNDO; ES, POR
ESTA “UNIVERSALIDAD”, POR LO QUE APARECE ESTE MÉTODO QUE INTENTA, CON
UNOS EJERCICIOS SENCILLOS, ENSEÑAR A SACARLE TODO EL SONIDO, DEL QUE ES CAPAZ
DE OFRECER ESTE INSTRUMENTO, Y PODER EJECUTAR CON ÉL TODA CLASE DE MÚSICAS,
YA QUE HASTA EL MOMENTO SÓLO APARECÍAN PEQUEÑOS MANUALES DONDE SE NOS ENSEÑABA
A HACERLA SONAR Y A TOCAR CON ELLA MELODÍAS PENTATÓNICAS Y DIATÓNICAS.
NO SE APROVECHABAN TODAS LAS CUALIDADES SONORAS DE ESTE BELLO INSTRUMENTO QUE
MAS QUE SONAR, PODRÍAMOS DECIR, HABLA.
EN SUS ORÍGENES ERA UNA FLAUTA
DE CUATRO A SIETE ORIFICIOS DE LA FAMILIA DE LAS FLAUTAS VERTICALES CON MUESCA,
CON SIMILITUDES, AUNQUE CON MARCADAS DIFERENCIAS SONORAS, CON EL SHAKUHACHI
JAPONÉS, EL MATERIAL USADO PARA SU CONSTRUCCIÓN ERA, MAYORITARIAMENTE, LA CAÑA
AUNQUE TAMBIÉN LAS HABÍA DE HUESO, BARRO COCIDO, PLUMAS DE CÓNDOR… Y ERA USADA
PARA EJECUTAR MELODÍAS PENTATÓNICAS, POSTERIORMENTE LAS DIATÓNICAS PARA POR
ÚLTIMO PASAR A INTERPRETAR, CON LA ESCALA CROMÁTICA, CUALQUIER CLASE DE MELODÍA.
AL NO DESCIFRAR, HASTA
EL MOMENTO, EL FORMATO DE LA ESCRITURA DEL IMPERIO INCA: LOS QUIPUS,
QUE ERAN UNAS SERIES DE CUERDAS CON NUDOS, EL PRIMER ANTECEDENTE HISTÓRICO DE
LA QUENA SE LO DEBEMOS A LOS CRONISTAS ESPAÑOLES EN LA CONQUISTA DEL IMPERIO
INCA; PEDRO DE CIEZA DE LEÓN, UNO DE ELLOS, NOS DICE: “CUANDO VAN A LA GUERRA
LLEVAN MUCHAS BOCINAS Y TAMBORES Y FLAUTAS Y OTROS INSTRUMENTOS”.
CON ESTE MÉTODO LO QUE SE INTENTA
ES QUE CUALQUIER INSTRUMENTISTA DE QUENA PUEDA ARRIESGARSE Y PASAR A INTERPRETAR
CUALQUIER PARTITURA, POR DIFÍCIL QUE EN PRINCIPIO PAREZCA, CON ESTE INSTRUMENTO.
LA QUENA TIENE LAS CARACTERÍSTICAS
NECESARIAS PARA PODER EJECUTAR CUALQUIER MELODÍA Y ACOMPAÑADO CON TODA CLASE
DE INSTRUMENTOS; NO COMO EN UN PRINCIPIO, DÓNDE SÓLO ERA ACOMPAÑADA POR LOS
DE PERCUSIÓN, MÁS TARDE POR CHARANGOS Y GUITARRAS, PARA SERLO HOY, EN NUESTROS
DÍAS, POR VIOLINES, PIANOS, FLAUTAS, OBOES, …E INCLUSO POR TODA UNA ORQUESTA.
LA GUITARRA
ES EL MÁS DIFUNDIDO DE TODOS LOS INSTRUMENTOS MUSICALES, YA QUE SU ÁREA
DE DISPERSIÓN COMPRENDE PRÁCTICAMENTE TODO EL PAÍS. INDUDABLEMENTE NO ES UN
INSTRUMENTO AUTÓCTONO PERO SU FUERTE ARRAIGO LO HACE COMO EL MÁS COMÚN PARA
LA MÚSICA FOLKLÓRICA.
SE LA UTILIZA PARA ACOMPAÑAR EL CANTO O COMO ÚNICO INSTRUMENTO
LA OPINIÓN MÁS GENERALIZADA ES DE QUE LA GUITARRA
DESCIENDE DE LA CÍTARA INSTRUMENTO QUE FUE USADO EN ATENAS 300 AÑOS
ANTES DE CRISTO.
. NADA SE SABE A CIENCIA CIERTA SOBRE SU VERDADERO
ORIGEN Y EVOLUCIÓN, TENIENDO QUE DEJARNOS GUIAR POR LAS REPRESENTACIONES PICTÓRICAS
Y ESCULTURALES PARA HACERNOS UNA IDEA DE SUS TRANSFORMACIONES
FUE EL INSTRUMENTO ELEGANTE DE FELIPE III Y FELIPE
IV, DE CARLOS II Y DE TODA EUROPA.
EXISTEN DOS TEORÍAS ACERCA DE SUS ORÍGENES. UNA LA CONSIDERA
UN INSTRUMENTO TRAÍDO POR LOS ÁRABES Y QUE POSTERIORMENTE EVOLUCIONÓ EN ESPAÑA.
LA OTRA LE DA UN ORIGEN GRECORROMANO
EL PAPEL INTERMEDIARIO DE LOS ÁRABES FUE DECISIVO PARA
LA FIJACIÓN DEL VOCABLO. HEREDEROS DE LA CIENCIA HELÉNICA, LOS ÁRABES TRAJERON
A ESPAÑA LA VOZ GRIEGA DE LA FORMA “QIT(H)ARA”. TENIENDO EN CUENTA QUE ESTE
VOCABLO ES DE ORIGEN GRIEGO, Y AÑADIENDO QUE EL INSTRUMENTO TENÍA UNA FUNCIÓN
TAMBIÉN POPULAR, ES LÓGICO PENSAR QUE PREVALECIERA LA FORMA ORIGINAL KITÁRA,
CON EL ACENTO DEL GRIEGO VULGAR, POR ENCIMA DE LA VOZ CULTA CÍTARA. EL SONIDO
INICIAL ACABÓ POR SONORIZARSE Y HACIA FINALES DEL SIGLO XIV EL TÉRMINO ESTÁ
PRÁCTICAMENTE AFIANZADO.
LA GUITARRA CONVENCIONAL DE SEIS CUERDAS TUVO SU ORIGEN EN ITALIA A FINALES
DEL SIGLO XVIII, AHORA LA QUE TODOS CONOCEMOS FUE CONSTRUIDA POR UN ESPAÑOL
ANTONIO DE TORRES JURADO EN EL SIGLO XIX. Y DESDE AQUELLA ÉPOCA APENAS TUVO
CAMBIOS. LA GUITARRA CLÁSICA ES LA ANTECESORA DE TODAS LAS GUITARRAS ACTUALES.
LAS GUITARRAS CLÁSICAS SE SIGUEN CONSTRUYENDO CASI EXACTAMENTE A LA MANERA
DE TORRES, LA FIGURA MÁS IMPORTANTE EN LA HISTORIA DEL DISEÑO Y CONSTRUCCIÓN
DE GUITARRAS. ES LA GUITARRA IDEAL PARA EMPEZAR A TOCAR. NO OBSTANTE FUE ANDRÉS
SEGOVIA EL MÁXIMO RESPONSABLE DE LA ACEPTACIÓN DE LA GUITARRA COMO INSTRUMENTO
CLÁSICO.
SEGOVIA CONSIGUIÓ LLEVAR LA GUITARRA A LAS SALAS DE CONCIERTOS MÁS
IMPORTANTES DEL MUNDO, ASÍ COMO LA INTRODUJO EN LOS CONSERVATORIOS, LA DOTÓ
DE UN AMPLIO REPERTORIO GRACIAS A SU RELACIÓN CON LOS MÁS GRANDES COMPOSITORES
DE ESTE SIGLO, CREANDO UNA ESCUELA DE GUITARRISTAS QUE AHORA SON LA BASE DE
LA GUITARRA ACTUAL.
LA GUITARRA SIGUE SIENDO UTILIZADA PRINCIPALMENTE COMO INSTRUMENTO DE
ACOMPAÑAMIENTO Y PRINCIPALMENTE CON LA TÉCNICA DEL RASGUEADO.
EN ESPAÑA, LA POPULARIDAD DE LA GUITARRA TUVO VARIOS ALTIBAJOS; LOGRÓ
IMPONERSE A FINALES DEL XVI Y SE DESARROLLÓ PLENAMENTE EN EL XVII. EN EL SIGLO
SIGUIENTE PIERDE PARTE DE SU ESPLENDOR QUE SERÍA NUEVAMENTE RENOVADO POR MEDIO
DE LA FIGURA DEL PADRE BASILIO, QUE FUE EL INICIADOR DE LA ESCUELA QUE ALCANZARÍA
SU CIMA DURANTE FINALES DEL XVIII Y COMIENZOS DEL XIX.
DURANTE ESTOS SIGLOS LA GUITARRA FUE QUITANDO LOS ÓRDENES Y PASÓ A SER
UN INSTRUMENTO DE SEIS CUERDAS SIMPLES, CONSERVANDO LA AFINACIÓN QUE HA LLEGADO
A NUESTROS DÍAS. SERÍA ANTONIO TORRES EL CONSTRUCTOR QUE DARÍA DURANTE EL
SIGLO PASADO LA FORMA DEFINITIVA A LA GUITARRA, CONSIGUIENDO QUE LOS GUITARREROS
DE SU ÉPOCA Y POSTERIORES IMITARAN SUS GUITARRAS CON LAS CORESPONDIENTES VARIACIONES
PERSONALES DE CADA CONSTRUCTOR.
TRAÍDA POR LOS ESPAÑOLES A AMÉRICA, FUE COMPAÑERA INSEPARABLE DEL GAUCHO.
ESTÁ ÍNTIMAMENTE COMPENETRADA CON EL ESPÍRITU DE LA GENTE DE NUESTRA TIERRA.
LA GUITARRA ES EL INSTRUMENTO POR EXCELENCIA DEL NÓMADE, AL QUE ACOMPAÑA
EN SUS RUDAS CAMINATAS; DEL ESPAÑOL, ATIZADO POR EL SOL, LOS VIENTOS DE LA
LLANURA, EN SUS INTERMINABLES TRAVESÍAS POR LOS PAÍSES DE EUROPA. NO
LA ABANDONÓ JAMÁS , NI AÚN EN LA PELEA Y CANTABA CON ELLA SUS PROESAS
Y SUS AMORES. ASÍ LLEGÓ LA GUITARRA A LAS TIERRAS DE AMÉRICA, EXPANDIÉNDOSE
RÁPIDAMENTE POR TODO EL CONTINENTE.
LA FORMA DE LA GUITARRA HA VARIADO A TRAVÉS DE LOS SIGLOS. APARTE DEL NÚMERO
DE CUERDAS, EL INSTRUMENTO EN SÍ HA IDO PROGRESIVAMENTE ADAPTÁNDOSE A LAS
NECESIDADES DEL INTÉRPRETE HASTA LLEGAR A LA FORMA ACTUAL. LAS MADERAS EMPLEADAS
EN SU FABRICACIÓN SON LAS DE PALOSANTO DE LA INDIA O DE RÍO, ABETO, CEDRO
DEL CANADÁ, PINO, CIPRÉS Y ÉBANO PRINCIPALMENTE, DEPENDIENDO DEL TIPO DE GUITARRA
(CLÁSICA O FLAMENCA). LA GUITARRA SE COMPONE ESENCIALMENTE DE LA CAJA DE
RESONANCIAS, EL MÁSTIL, EL PUENTE, EL DIAPASÓN, LOS TRASTES Y EL CLAVIJERO.
LA CAJA DE RESONANCIAS ESTA CONSTITUIDA POR EL FONDO, LA TAPA ARMÓNICA Y LOS
AROS. EL FONDO Y LA TAPA ARMÓNICA SON PLANOS. EL FONDO ES DE PALOSANTO MIENTRAS
QUE LA TAPA PUEDE SER DE PINO, ABETO, CEDRO O INCLUSO CIPRÉS. LA TAPA ARMÓNICA
SE HALLA PERFORADA EN SU PARTE INTERMEDIA POR UN AGUJERO LLAMADO BOCA O TARRAJA,
ESTÁ REFORZADA POR SIETE (MÁS O MENOS DEPENDE DEL CONSTRUCTOR) DELGADAS BARRAS
DE MADERA LLAMADAS VARETAS DISPUESTAS EN LA PARTE INTERIOR Y CON FORMA DE
ABANICO. LOS AROS SON DOS LARGAS Y ESTRECHAS PIEZAS DE PALOSANTO CURVADAS
A FUEGO Y QUE SE UNEN EN LOS EXTREMOS SUPERIOR E INFERIOR DE LA CAJA. LA UNIÓN
DE LOS AROS SE ASEGURA EN EL INTERIOR CON DOS TACOS DE MADERA COLOCADOS UNO
EN LA BASE DEL MANGO Y OTRO EN LA PARTE OPUESTA. ADEMÁS LOS AROS SE REFUERZAN
A LO LARGO DE SU PARTE INTERNA CON DOS TIRAS DE MADERA LLAMADAS TAPAJUNTAS.
EL MANGO SERÁ DE MADERA DE PALOSANTO O DE CEDRO Y ESTÁ COMPUESTO POR EL CLAVIJERO,
EL MÁSTIL Y EL ZOQUE. ANTIGUAMENTE LAS CLAVIJAS ERAN INSERTADAS DIRECTAMENTE
EN LA MADERA DEL CLAVIJERO PERO ACTUALMENTE TODOS LOS CONSTRUCTORES UTILIZAN
CLAVIJEROS MECÁNICOS. ESTOS CLAVIJEROS QUE TIENEN DOS CORTES VERTICALES, ESTÁN
PREPARADOS PARA RECIBIR LOS HUESOS, PEQUEÑAS PIEZAS EN LAS QUE SE ENROLLAN
LAS CUERDAS. LAS CLAVIJAS METÁLICAS QUEDAN FUERA Y SIRVEN PARA TENSAR LAS
CUERDAS Y ASÍ AFINAR EL INSTRUMENTO. EL MÁSTIL, LA PARTE MÁS LARGA DEL MANGO,
SE CUBRE CON EL DIAPASÓN, TROZO DE MADERA SOBRE EL QUE PISAN CON LOS DEDOS
LAS CUERDAS DE LA GUITARRA. EL ZOQUE ES LA BASE DEL MANGO QUE SE FIJA A LA
CAJA DE RESONANCIAS. UNA VEZ ENCOLADOS TODOS LOS ELEMENTOS QUE COMPONEN LA
CAJA DE RESONANCIA, SE UNEN ÉSTA Y EL MANGO Y SE COLOCAN LOS REFUERZOS A LO
LARGO DEL CONTORNO DE LAS DOS TAPAS, EN EL CENTRO DEL FONDO Y EN LAS UNIONES
INFERIORES Y SUPERIORES DE LOS AROS. DESPUÉS SE COLOCA EL DIAPASÓN QUE SUELE
SER DE PALOSANTO O ÉBANO. ENTRE EL MÁSTIL Y EL CLAVIJERO SE COLOCA LA CEJUELA
PARA APOYO Y SEPARACIÓN DE LAS CUERDAS, SUELE SER DE MARFIL, DE HUESO O DE
PLÁSTICO O INCLUSO DE METAL, DEPENDIENDO DE LA CALIDAD DE LA GUITARRA. AL
TENER TODOS LOS ELEMENTOS ENSAMBLADOS ESTÁ LISTA PARA EL BARNIZADO. EXISTEN
DOS FORMAS DE BARNIZADO, UNA QUE SE DA CON GOMA LACA A MANO Y QUE ES MÁS COSTOSA
Y TIENE MUCHO MÁS TRABAJO, Y LA OTRA QUE ES DANDO EL BARNIZ SIMPLEMENTE CON
UNA PISTOLA A BASE DE POLIURETANO QUE SECA RÁPIDAMENTE; ESTA ÚLTIMA TIENE
EL INCONVENIENTE QUE EL BARNIZ SE COLOCA COMO UNA PLACA A LA CAJA DE RESONANCIA
RESTÁNDOLE SONIDO. LA ÚLTIMA OPERACIÓN Y QUIZÁS LA MÁS DELICADA CONSISTE EN
EL APLANADO DEL DIAPASÓN Y LA COLOCACIÓN DE LOS TRASTES, LOS CUALES SUELEN
SER DE ALPACA O LATÓN. UN PERFECTO TRASTEADO ES DE IMPORTANCIA FUNDAMENTAL
YA QUE DE ÉL DEPENDE LA JUSTEZA EN LA AFINACIÓN. FINALMENTE SE COLOCA EL PUENTE
EN LA PARTE INFERIOR DE LA TAPA ARMÓNICA, SUELE ÉSTE SER DE PALOSANTO Y ES
DONDE VA ENCORDADA LA GUITARRA EN ESTE EXTREMO. POSTERIORMENTE SE COLOCAN
LAS CLAVIJAS Y SE PROCEDE AL ENCORDADO DEL INSTRUMENTO. ANTIGUAMENTE LAS CUERDAS
ERAN DE TRIPA, ACTUALMENTE SON DE NYLON.
LA AFINACIÓN DE LAS SEIS CUERDAS ES LA SIGUIENTE:
SI BIEN LA CAPACIDAD EN CANTIDAD DE SONIDO NO ES UNA
VIRTUD EN LA GUITARRA, SÍ LO ES SU RIQUEZA TÍMBRICA, EXPRESIVA Y DINÁMICA.
"ES COMO UNA ORQUESTA QUE SUENA DESDE LEJOS".
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Primera |
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Mi |
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Segunda |
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Si
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Tercera |
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Sol
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Cuarta |
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Re
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Quinta |
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La
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|
Sexta |
|
Mi
|
Conservación de la Guitarra
LA GUITARRA, COMO INSTRUMENTO
DELICADO QUE ES, HA DE CUIDARSE DE MANERA ESMERADA, Y SIEMPRE QUE NO SE ESTÉ
TOCANDO, DEBERÁ ESTA GUARDADA EN SU ESTUCHE, QUE SERÁ DE CONSTITUCIÓN RÍGIDA
A FIN DE RESGUARDARLA DE LOS EVENTUALES GOLPES; LAS FUNDAS DE LONA NO PROTEGEN
CASI NADA.
LA HUMEDAD O SEQUEDAD EXTREMAS SON PELIGROSAS, ASÍ COMO EL PASO RÁPIDO
DE HUMEDAD A SEQUEDAD Y VICEVERSA, PUEDEN OCASIONAR RAJAS EN LA MADERA POR
MUY CURADA QUE ESTÉ.
NUNCA DEBEN COLGARSE EN LA PARED, YA QUE ÉSTAS SUELEN CAPTAR Y TRANSMITIR
LA HUMEDAD. SI LA HUMEDAD FUERA EXCESIVA PODRÍA ABLANDAR LAS COLAS, LLEGANDO
A PRODUCIR DESPEGADURAS EN EL INSTRUMENTO. LA MADERA ES HIGROSCÓPICA,
O SEA QUE ADQUIERE EN SU INTERIOR HUMEDAD O LA DESPIDE DE ACUERDO CON
EL AMBIENTE QUE LA RODEA. ES RECOMENDABLE MANTENER EL INSTRUMENTO ENTRE
EL 65 Y EL 80 % DE HUMEDAD RELATIVA DEL AIRE.
CUANDO LA GUITARRA DEBA VIAJAR EN AVIÓN, EN LA BODEGA DE EQUIPAJES,
HAY QUE AFLOJAR COMPLETAMENTE LAS CUERDAS. NUNCA SE DEBEN COLOCAR EN LOS MALETEROS
DE LOS COCHES, YA QUE EXPUESTOS AL SOL PUEDEN ALCANZAR TEMPERATURAS
DE 75% Y LA GUITARRA SUFRIR DAÑOS IRREPARABLES.
UNA RAJA NO TIENE IMPORTANCIA SI SE RECURRE PRONTO A UN BUEN REPARADOR
DE INSTRUMENTOS, Y SI ÉSTA SE PRODUCE EN LA TAPA Y CERCA DEL PUENTE ES ACONSEJABLE
AFLOJAR LAS CUERDAS.
NUNCA DEBERÍA ABANDONARSE UNA GUITARRA ENCIMA DE MUEBLES O SILLAS
Y JAMÁS PONERLA CERCA DE UN FOCO QUE EXPIDA CALOR. ES OBVIO QUE HAY QUE EVITAR
LOS GOLPES Y LOS ROCES, PORQUE UNA GUITARRA VIEJA SI SE CONSERVA EN ESTADO
IMPECABLE POSEE GRAN VALOR YA QUE LA SONORIDAD AUMENTA CON EL PASO DEL TIEMPO.
ES CONVENIENTE MANTENER LAS GUITARRAS AFINADAS SIEMPRE EN EL MISMO
TONO Y, EN CASO DE DESEAR CAMBIAR LAS CUERDAS , NO QUITAR LAS VIEJAS
DE UNA VEZ, SINO CAMBIAR UNA, AFINARLA CON LAS DEMÁS, Y ASÍ PROCEDER DE UNA
EN UNA CON LAS RESTANTES; ESTE TIENE POR OBJETO QUE EL PUENTE Y LA TAPA NO
PIERDAN NI POR UN MOMENTO LA TENSIÓN A QUE ESTÁN ACOSTUMBRADOS, LO QUE PRODUCIRÍA
UNA DISMINUCIÓN EN EL SONIDO QUE TARDARÍA ALGÚN TIEMPO EN RECUPERAR.
PARA LA LIMPIEZA DE LA GUITARRA NO SE USARÁ ALCOHOL, POR SER ÉSTE
DISOLVENTE DE ALGUNOS BARNICES, SINO QUE SE EMPLEARÁ CUALQUIER PRODUCTO DE
LOS UTILIZADOS PARA LA LIMPIEZA DE MUEBLES O CON UN TRAPO LIGERAMENTE HÚMEDO
EN AGUA. SOBRE LAS CUERDAS. EN LAS CUERDAS DE NYLON, LAS CUARTAS,
QUINTAS Y SEXTAS, ENTORCHADAS, PUEDEN PERDER GRAN PARTE DE SU SONORIDAD A
CAUSA DEL SUDOR DE LAS MANOS, LO QUE DESMERECE MUCHO EL SONIDO DE UNA BUENA
GUITARRA; CUANDO ESTO OCURRE, SE LES PUEDE DEVOLVER A SU PRIMITIVA SONORIDAD
AFLOJÁNDOLAS COMPLETAMENTE Y VOLVIENDO DE NUEVO A TENSARLAS Y SI ESTO NO ES
SUFICIENTE, SE LES PUEDE LAVAR CON JABÓN, CUIDANDO DE NO FROTARLAS PARA QUE
NO SE AFLOJE EL ENTORCHADO, Y NO VOLVIÉNDOLAS A COLOCAR EN LA GUITARRA HASTA
QUE ESTÉN BIEN SECAS.
CUANDO LAS CUERDAS CECEAN AL PULSARLAS AL AIRE, ES DEBIDO A QUE LAS
RANURAS DEL HUESO DE LA CABEZA SE HAN AHONDADO POR DESGASTE; ESTO SE CORRIGE
FÁCILMENTE COLOCANDO DEBAJO DE ESTA CEJILLA UNA TIRA DE CARTULINA DELGADA
O PAPEL ALGO GRUESO, QUE GENERALMENTE BASTA PARA COMPENSAR LA PÉRDIDA DE ALTURA
SOBRE EL PRIMER TRASTE.
POR ÚLTIMO DECIR QUE EN LOS VIAJES POR AVIÓN, SI EL INSTRUMENTO HA
DE IR EN LA CABINA DE EQUIPAJE, ES NECESARIO AFLOJAR COMPLETAMENTE LAS CUERDAS
Nacimiento
de la Guitarra (Leyenda)
HILARIO NO CONOCÍA MÁS QUE LA SOLEDAD. Y AL PRINCIPIO NO LE IMPORTABA. ¿QUÉ
PODÍA FALTARLE A UN GAUCHO JOVEN, SI TENÍA UN RANCHO DONDE COBIJARSE, UN CABALLO
INCANSABLE Y UNAS CUANTAS OVEJAS QUE ATENDER? ANDAR POR ESOS CAMPOS INTERMINABLES
QUE SU CABALLO TAN BIEN CONOCÍA, HILVANANDO Y DESHILVANANDO UN SILBIDO QUE
CORTE EL SILENCIO DEL CAMPO QUE SE AQUIETA..ASÍ FUE COMO COMENZARON HILARIO
A CANSARSE DE SU SOLEDAD Y LAS COSAS A SUCEDER. EL ABORRECÍA EL SILENCIO.
POR ESO BUSCABA EL RUMOR DEL ARROYO, O SE ENTRETENÍA ESCUCHANDO EL CANTO DE
LOS PÁJAROS. AZUZAR LAS OVEJAS, EL "VAMOS BONITO" MIENTRAS PICABA
CON EL REBENQUE EL ANCA SUDADA DEL CABALLO, ERAN LOS POCOS DIÁLOGOS DE SU
VIDA SOLITARIA.UNA TARDE QUE ANUNCIABA LLUVIA, HILARIO SE FUE A DORMIR, LO
HIZO DE A RATOS SOBRESALTADO POR LOS RAYOS Y RELÁMPAGOS, HASTA QUE AL FIN
SE DURMIÓ PROFUNDAMENTE. SOÑÓ CON LA LLUVIA DE VOZ SERENA Y MELODIOSA. CUANDO
DESPERTÓ, HILARIO YA SABÍA: NECESITABA COMPAÑERA.LA TARDE SIGUIENTE LO ENCONTRÓ
A HILARIO CON CAMISA LIMPIA, DOMANDO SU PELO TIESO. LLEGÓ AL PUEBLO Y NO LA
VIO AL PRINCIPIO, ENTRE LA GENTE QUE SE JUNTABA FRENTE A LA PULPERÍA. FUE
CUANDO DIO VUELTA A LAS CASAS PARA BUSCAR EL POZO QUE LA ESCUCHÓ CANTAR UN
AIRE ALEGRE INCLINADA SOBRE EL FUENTÓN. ERA LA MUCHACHA CON LA QUE HABÍA SOÑADO,
CON SU VOZ, SU CARA Y SU CUERPO, Y SE LLAMABA ROSA. EL LA LLEVÓ AL RANCHO
Y ALLÍ SE ACABÓ SU SOLEDAD. EL, AHORA, APURABA EL REGRESO DE SU TRABAJO. ROSA
RESUMÍA TODA SU FELICIDAD.LA DESGRACIA VINO UN DÍA EN QUE AMURAY, EL CACIQUE
DE UNA TRIBU INDÍGENA, TAMBIÉN SE ENAMORÓ DE ESA CRIOLLA TAN GRACIOSA, TAN
AMANTE Y TAN FIEL. EL INDIO ESPERÓ LA OPORTUNIDAD, PRIMERO QUISO SEDUCIR A
ROSA, INÚTILMENTE, FINALMENTE, UNA TARDE, UN RATO ANTES DE QUE HILARIO REGRESARA,
ASALTÓ EL RANCHO Y SE LA LLEVÓ.HILARIO SE EXTRAÑO DE QUE SU MUJER NO SALIERA
A ESPERARLO. AL LLEGAR AL CLARO EL VIEJO SILENCIO VOLVIÓ DE PRONTO, PERO ESTA
VEZ ERA UN GRITO. EL GAUCHO COMPRENDIÓ, NO TUVO MÁS QUE VER EL DESORDEN DEL
RANCHO, EL AGUA VOLCADA EN EL PATIO Y LAS MANCHAS DE SANGRE SOBRE LA TIERRA.
AL GALOPE Y CON EL CORAZÓN APRETADO, SIGUIÓ EL RASTRO. LA PERSECUSIÓN DURÓ
POCO, PERO LA LUCHA FUE FEROZ. AL VER A ROSA HERIDA, HILARIO SE AVALANZÓ SOBRE
AMURAY Y CON UN CERTERO PUNTAZO DE CUCHILLO HIZO QUE SOLTARA A LA CAUTIVA.
A DURAS PENAS PUDO SOSTENER A LA DESMAYADA ROSA, QUE, ANTES DE LLEGAR AL RANCHO,
YA ESTABA MUERTA. HILARIO, ABRAZADO AL CADÁVER, LLAMÓ A SU AMADA CON EL SINFÍN
DE PALABRAS QUE ELLA LE HABÍA ENSEÑADO Y LLORÓ CON TODA LA PENA MIENTRAS CAÍA
LA NOCHE. EL GAUCHO SE QUEDÓ DORMIDO BAJO LAS ESTRELLAS CON LA CABEZA SOBRE
EL CUERPO QUERIDO, SÓLO CON EL SUEÑO LLEGÓ EL ALIVIO. NO LO DESPERTÓ EL ALBOROTO
DE LOS PÁJAROS NI EL RESPLANDOR DEL SOL, SINO UNA MÚSICA DESCONOCIDA Y TAN
CERCANA QUE PARECÍA BROTAR DE SU PROPIO CUERPO. CUANDO TOMÓ CONCIENCIA, LLEGÓ
LA PENA DEL RECUERDO Y LA SORPRESA DE VER QUE SUS BRAZOS YA NO RODEABAN EL
CUERPO DE SU COMPAÑERA SINO UNA CAJA DE MADERA CON FORMA DE MUJER APENAS PERLADA
POR EL TENUE ROCÍO DEL AMANECER.
Guitarra que acompañaste
al gaucho desde el comienzo;
fuiste amiga inseparable,
compañera en sus silencios,
en el amor alegría,
y en el dolor su pañuelo.
Cuando en las noches sin luna,
junto al fogón los troveros
entornaban sus vidalas,
despertador de silencios
tu voz se elevó orgullosa,
te transportaste en el tiempo,
y quedaste para siempre
prendida en manos del pueblo.
Del libro "Poemas en Azul". Lydia Pistagnesi, poeta argentina canta
EL CHARANGO
ES UN INSTRUMENTO DE CUERDA QUE POSEE UNA CAJA Y UN MANGO. LA CAJA ESTÁ CONSTITUIDA
POR UNA CAPARAZÓN DE ARMADILLO SOBRE EL CUAL SE ADHIERE UNA TAPA ARMÓNICA EN
FORMA DE 8, CON UN OÍDO CENTRAL. EL MANGO DE MADERA SE HALLA PEGADO POR UN
EXTREMO A LA CAJA Y EN OTRO SE ENCUENTRE EL CLAVIJERO DESDE DONDE PARTEN CINCO
PARES DE CUERDAS QUE ORIGINALMENTE ERAN DE TRIPA, PERO HOY SON METÁLICAS O DE
NYLON.
EL CHARANGO ESTÁ CONSTRUIDO CON LA CAPARAZÓN DE UN QUIRQUINCHO, ANIMALITO PERTENECIENTE
A LA ESPECIE DE ARMADILLOS, MUY ABUNDANTE EN BOLIVIA Y EN EL NORTE ARGENTINO.
TAMBIÉN SE LOS CONSTRUYE EN MADERA LAMINADA, EN MADERA LABRADA DONDE LOS ARTESANOS
MUESTRAN UNA GRAN HABILIDAD ARTÍSTICA AL LOGRA LOGRAR FILIGRANAS EN TODA LA
PARTE PROPICIA DEL CHARANGO. EN LA HISTORIA SE PUEDE ENCONTRAR CHARANGOS HECHOS
DE CARAMOÑAS, CALABAZA HUECA (POROS) E INCLUSO CHARANGOS CONSTRUIDOS CON EL
CUERO DEL CÓNDOR, ACTUALMENTE SE LOS CONSTRUYE CON MATERIAL SINTÉTICO. SU DENOMINACIÓN
CORRESPONDE A LA LENGUA QUECHUA DAR AL PEQUEÑO CORDÓFONO EL NOMINATIVO DE CHARANGO,
PALABRA QUE POSIBLEMENTE DERIVA DEL CHAJHUCU, QUE QUIERE DECIR “ALEGRE”, “BULLANGUERO”,
“HABLADOR” Y DE CHARANGA -DEL LATÍN CHANGERE-, QUE SIGNIFICA LO MISMO. LA VOZ
“CHAJHUNCU”, LLAMADO MÁS TARDE -CHAJHUANCO-, CON EL CORRER DEL TIEMPO DEL TIEMPO
SE TRANSFORMÓ EN CHARANGO.
EN CRÓNICAS PERUANAS APARECEN CON EL NOMBRE DE “KIRKINCHO” Y EN BOLIVIA EXISTE
UN PEQUEÑO CHARANGO QUE SE LE ASIGNA EN NOMBRE DE “MAULINCHO EN NUESTRO PAÍS
ES MUY CONOCIDO EN EL NOROESTE.
SU CARÁCTER FESTIVO Y ALEGRE HACE QUE SEA EMPLEADO PARA EL ACOMPAÑAMIENTO MUSICAL
DE DANZA Y CANCIONES, CONJUNTAMENTE CON OTROS INSTRUMENTO (GUITARRA, QUENA,
SIKU, BOMBO, ETC.), OTRAS VECES LLEVA VOZ CANTANTE A TRAVÉS DE PUNTEO Y RICOS
ARPEGIOS. A PESAR DE SU REDUCIDO TAMAÑO EL CHARANGO TIENE UN SONIDO MUY ESPECIAL
QUE LE IMPRIME GRAN FUERZA MUSICAL.
EL EJECUTANTE SOSTIENE EL INSTRUMENTO CONTRA EL PECHO, PARA SU EJECUCIÓN EXIGE
UNA GRAN HABILIDAD EN EL USO DE LA MUÑECA DERECHA Y PUEDE EXPRESARSE EN FORMA
DE RASGUEADOS Y PUNTEOS. ES NECESARIO EVITAR LOS RASGUIDOS CON TÉCNICAS GUITARRÍSTICAS,
YA QUE EL CHARANGO TIENE UN TOQUE MUY ESPECIAL, TOTALMENTE DIFERENTE A LA GUITARRA.
SU CLASIFICACIÓN ES CORDÓFONO COMPUESTO.
LA CAJA
ES EJECUTADA TANTO POR HOMBRES COMO POR MUJERES Y MANTIENE UNA AMPLIA VIGENCIA
EN JUJUY, SALTA, TUCUMÁN, SANTIAGO DEL ESTERO, CATAMARCA Y LA RIOJA.SE CLASIFICAN
EN FOLKLÓRICOS Y ETNOGRÁFICOS. ALGUNOS TIENEN ORIGEN PRECOLOMBINO. OTROS SON
PRODUCTO DE LA INFLUENCIA DE CULTURAS QUE LLEGARON AL CONTINENTE CON LA CONQUISTA.
SON DE USO RITUAL, RELIGIOSO Y FESTIVO. ESTA MANIFESTACIÓN DE LA MÚSICA AUTÓCTONA
ES PARTE DE NUESTRA HISTORIA Y MERECE SER CONOCIDA. INSTRUMENTO QUE SE USA HABITUALMENTE
PARA LA BASE RÍTMICA DE BAGUALAS, VIDALAS Y EN CELEBRACIONES RELIGIOSAS.
SE COMPONE DE LA SIGUIENTE MANERA:
LOS DOS PARCHES, UNO A CADA LADO, PUEDEN SER DE CUERO DE OVEJA,CABRA, , O DE
LA MEMBRANA INTERNA DEL ESTÓMAGO DE UN VACUNO (PANZA DE VACA)
UN TIENTO O CUERDA EN ZIG ZAG TENSA LOS PARCHES DE LA CAJA
EL BORDE SE COSE A UNA VARILLA CIRCULAR DE MIMBRE.
EL DIÁMETRO DEL ARO, ES MAYOR QUE EL ALTO DEL CILINDRO. PARA TEMPLARLA SE AFLOJAN
LOS PARCHES, SE REMOJAN Y VUELVEN A EXTENDERSE. EL TIENTO QUE LOS UNE, ES AJUSTADO
HASTA DEJAR EL CUERO BIEN TENDIDO.
TIPOS DE CAJAS
CAJA VALLISTA
CARACTERÍSTICA DE LOS VALLES CALCHAQUÍES Y QUEBRADA DE HUMAHUACA. LLEGA A LOS
55 CM DE DIÁMETRO Y 15 CM DE ALTURA. SU MARCO, POR LO COMÚN DE CEDRO - RARAMENTE
DE PINO - ES PINTADO EN COLORES VIVOS, CON MOTIVOS DE PLANTAS Y ANIMALES. EL
PARCHE QUE SE PERCUTE SE PREFIERE DE PANZA 'I VACA Y EL OTRO EL PELLEJO
DE ATRÁS DEL PECHO.
LA CORREHUELA QUE LOS UNE ES PIOLÍN INDUSTRIAL Y LA TENSIÓN SE LOGRA CON PRESILLAS
DE CUERO.
POSEE UNA MANIJA DE PIOLÍN Y UN BORDÓN DE CERDA EQUINA - LA CHIRLERA
- QUE PUEDE SER DOBLE O TENER AGREGADO EN EL CENTRO UN PEQUEÑO CANUTO DE PLUMA
O UN PALITO. EL PALO PERCUTOR SE DENOMINA GUASTÁNA Y SUELE LLEVAR EN
SU CABEZA UNA DECORACIÓN DE LANA TEJIDA.
CAJA PUNEÑA
SU ALTURA - HASTA UNOS 20 CM - SUELE SER MAYOR QUE LA DE LA CAJA VALLISTA,
SIENDO SU DIÁMETRO MENOR QUE ESTA ÚLTIMA. ES COMÚN QUE SU MARCO PRESENTE UN
ORIFICIO EN FORMA DE TRIÁNGULO, PARA FACILITAR LA DESCOMPRESIÓN DE AIRE EN CASO
DE UNA PERCUSIÓN DEMASIADO FUERTE.
LAS MÁS FRECUENTES UTILIZAN PARCHES DE POLIETILENO.
EL MARCO DE MADERA PUEDE A VECES SER REEMPLAZADO POR UN RECIPIENTE DE HOJALATA
EN LA ZONA DE LA PUNA SALADA DE CATAMARCA Y SALTA. ES EJECUTADA POR MUJERES,
EXCEPTO EN LAS OCASIONES EN QUE LO HACE SIMULTÁNEAMENTE EL EJECUTANTE VARÓN
DE QUENA O ERKENCHO.
CAJA SANTIAGUEÑA
MIDE HASTA 30 CM DE DIÁMETRO POR 11 CM DE ALTO, CON CUERPO DE MADERA DE CEIBO
EXCAVADO A CUCHILLO O GUBIA Y CONSERVANDO LAS IRREGULARIDADES DE LA MADERA NATURAL
POR LO QUE PRESENTA Y CÍRCULO IRREGULAR. TIENE PARCHES DE CUERO DE VIZCACHA,
UNIDOS POR UNA CORREA DE SUELA SIN NUDOS NI PRESILLAS. LOS AROS SON DE QUEBRACHO
BLANCO, TALA, TRAMONTANA O LOCONTE. LA BAQUETA ES UNA RAMA DESCORTEZADA,
A LA QUE SE ADAPTA UNA ABULTAMIENTO DE LANA ENVUELTO EN CUERO CRUDO EN UNO DE
SUS EXTREMOS.
SE UTILIZA TAMBIÉN EN TUCUMÁN, CATAMARCA, LA RIOJA Y NORTE DE SAN JUAN PARA
ACOMPAÑAR VIDALAS.
CAJA CHAQUEÑA
HABRÍA LLEGADO A LA ZONA DEL CHACO POR EL RÍO SALADO, HOY EL ÁREA DE MAYOR
VIGENCIA.
SU CUERPO ES GENERALMENTE UN ARO DE LANZA U OTRA MADERA MUY RESISTENTE
Y FLEXIBLE, CON SUS EXTREMOS SUPERPUESTOS Y COSIDOS CON TIENTOS O TAMBIÉN UN
TRONCO DE CASPI ZAPALLO AHUECADO. LOS PARCHES SON DE CABRA O CORZUELA,
NO POSEYENDO CHIRLERA (SALVO EN ROSARIO DE LA FRONTERA, EN LA PROVINCIA
DE SALTA, DONDE SE LA CONOCE COMO CHIFLERA). SU DIÁMETRO PUEDE SER MAYOR
DE 30 CM PERO SU ALTURA ES MENOR QUE LA DE LA CAJA SANTIAGUEÑA.. SE TOCA CON
UN SOLO PALILLO.
La
Vidala
Es una de las más bellas canciones folklóricas argentinas y la más rica en
artificios y estructura. Su estilo es noble y profundo. Musicalmente se nutre de
una antigua corriente andina y sudamericana culta y popular y siente luego
influencias europeas posteriores. Poéticamente, establece su señorío sobre el
complejo sistema de coplas, motes y estribillos y en él se manifiesta con
amplitud insuperada.
Se expresa originalmente en dúo de terceras paralelas o en coro y le basta con
la caja para su acompañamiento. También utiliza la guitarra y suele figurar en
el repertorio de los conjuntos criollos de violín, guitarra y bombo con o sin
voces.
Varios de sus elementos musicales son europeos; algún elemento tonal parece
americano. Debió tener lejana boga en ambientes superiores andinos. Sus
elementos poéticos son españoles.
Es una especie indudablemente antigua. Los documentos que la nombran no llegan a
la línea del 1800 pero como se prueba que está formada en toda su complejidad
poco después de esa fecha, se podría admitir que tiene buen espacio de vida en
el s. XVIII.
El nombre es popular. En la actualidad se oye principalmente en la provincia de
Santiago del Estero y no se aplica a otra especie. El área de la vidala es toda
la del antiguo Tucumán. En la actualidad tiene plena vigencia en el eje Tucumán
- Santiago del estero y su difusión disminuye hacia Salta, Catamarca y La Rioja
y mucho más en el norte de San Juan. En Jujuy es rara, aunque hay vestigios
principalmente llevados desde Salta.
De élla habla Domingo F Sarmiento en Facundo (1845) y también figuran dos en el
Cancionero Argentino, publicado en 1837/38 por José A Wilde. La mención más
antigua a su música es la del General Gregorio Aráoz de Lamadrid en su libro
Memorias del general La Madrid, escrito en 1841, en el que habla de una
interpretación que data de 1828.
Los elementos poéticos de la vidala, son tres: copla, estribillo y mote. Los dos
primeros, son imprescindibles; el tercero sólo aparece con ambos, en algunas. La
copla, de forma invariable, es la conocida cuarteta de versos casi siempre
octosílabos con asonante o consonante entre el primero y el segundo par de
versos. Lo general es la asonancia en los versos segundo y cuarto. Se denomina
estribillo a cierto refrán, cláusula o letrilla, más o menos breve, análogo al
que usaron los clásicos de lengua castellana en la función del retorno. Lo
original del estribillo criollo es que nunca precede a la copla; lo
verdaderamente curioso es la cantidad de maneras con que se "entremete" en la
estrofa y rompe la continuidad de los cuatro versos. el estribillo más común es
pentasílabo; sin embargo no son raros los que tienen versos de cuatro a ocho
sílabas. La música desempeña un papel muy importante en estas irregularidades.
La estrofilla que forman los estribillos puede tener dos, tres o cuatro versos
juntos - entre los de la copla - o separados. Estos versos carecen a veces, de
ilación; si hubiera de juzgarse por el sentido, parecerían estribillos
independientes. El sentido del estribillo no guarda relación alguna con el
pensamiento de la copla, aunque a veces los de carácter amoroso, coinciden y se
complementan. En el estribillo deben enlazar con la de la copla. Es posible que,
en otros tiempos, el estribillo haya sido refrán o sentencia engendrados por la
copla o ésta se desarrolló del tema que sintetiza el refrán; hoy no sucede. El
mote es una estrofilla generalmente pentasílaba que, con asunto independiente,
por lo común, aparece entre las estrofas de la vidala separándolas y, en
ocasiones, se coloca entre los mismos versos de la copla. En ciertos casos, por
su forma y posición, se confunde con el estribillo. Su aparición no es constante
ni necesaria.
La
palabra jinete
(del bereber y árabe-bereber zeneta o zenetha) designa en castellano
y otros idiomas (catalán, vasco, gallego e incluso occitano del sur) a aquellos
que demuestran una gran habilidad hípica y máxime si esto se relaciona con sus
labores más frecuentes (arrieros, domadores etc.).
Aunque la explicación de la base etimológica a partir de la palabra "zenetha"
exige su propio artículo de índole histórica,
corresponde aquí decir que los "zenetha" eran una "tribu" de bereberes que
durante la Edad Media rivalizaron con otra no menos importante,
la de los zeneguís.
Los zenethas al parecer se configuraron como etnia en el Sahara Occidental y en
la margen norte del río Senegal, especialmente tras la invasión árabe. Tal
invasión les habría forzado -entre otras cuestiones- a adoptar como parte de su
táctica el uso con gran destreza primero de los dromedarios y camellos, la
adquisición de tales habilidades se reforzó cuando pudieron montar usualmente a
caballo, en especial el tipo de caballo ágil (nada "yihill") y liviano llamado
caballo árabe. Esto les permitió un puesto de prevalencia en el Magreb y, sobre
todo, en la España medieval dominada por los muslimes.
A partir de entonces es que en castellano se adjetiva como jinete a quien sabe
andar a caballo y, especialmente, a quien es campeador o domina las prácticas
ecuestres, tal cual sucede con el gaucho, el huaso, el llanero, el vaquero o el
charro entre otros. Obtenido de
________________________________________
EL DOMADOR
Un oficio que ha trascendido en el tiempo es el del domador. La figura recia del
gaucho en lucha pareja
con el potro es aun hoy protagonista en nuestras estancias. Antes de efectuar la
doma debe atar el potro
al palenque, y luego montarlo. Los corcovos, las corridas desenfrenadas, algún
revolcón, son parte de la
doma. Sin dañarlo, con habilidad y coraje, el domador convierte al indómito
potro en su mejor amigo: el caballo